Equipo A Tu Salud Web – Nota de prensa Clínica de Mayo

Comenzó con un dolor de cabeza en 2007. La debilidad en su lado izquierdo, junto a una leve confusión en su discurso y temblores, le hicieron sospechar que se trataba de un problema serio de salud. Los médicos pensaron que Wayne Puckett, entonces de 42 años y padre de 5 hijos, había sufrido un accidente cerebro vascular (ACV).

Después de dos años los dolores de cabeza continuaron. El nuevo diagnóstico fue migraña complicada, pero los temblores empeoraron y Puckett, anteriormente un hombre activo, comenzó a tener problemas para caminar.

“Los médicos locales no sabían que estaba pasando y me remitieron a otros especialistas”, recuerda Puckett, quien vive en la afueras de Orlando (Estados Unidos).

Puckett, un trabajador del Servicio Postal de Estados Unidos, ya no pudo seguir trabajando. Estaba ansioso por respuestas. A principios del 2010, Jay Van Gerpen, neurólogo y especialista de desórdenes del movimiento en la Clínica Mayo de Florida, diagnosticó a Puckett con una forma de parkinsonismo.

Parkinsonismo es el nombre que se le da a un amplio espectro de desórdenes del movimiento, que incluye la enfermedad de Parkinson. Los síntomas más comunes son temblores y la lentitud del movimiento. Van Gerpen explica que los pacientes pueden tener dificultad con los movimientos automáticos usuales, tales como, el balanceo de un brazo o una zancada normal.

Para Puckett poner un pie frente al otro era cada vez más difícil. La severidad de su cuadro, produjo la congelación del movimiento, que lo inhabilitó temporalmente para iniciar cualquier movimiento corporal.
“Caminábamos mucho, íbamos al parque, al mall, simplemente compartíamos tiempo juntos”, dice su esposa, Margarita. “Pero para él dar un par de pasos le tomaba una gran cantidad de energía”.

Van Gerpen ofreció un posible tratamiento, gracias al diseño de un nuevo equipo para facilitar el caminar. El prototipo de Mobilaser se adjunta a una caminadora o un bastón y transmite un rayo de luz generado por láser, que sirve como una indicación visual para los pacientes con dificultad para caminar.

“Sabemos desde hace tiempo que la indicación visual puede ayudar a aliviar la reducción y cese de la marcha”, dice el neurólogo de la Clínica de Mayo, quien advierte que en el parkinsonismo, la información para iniciar el movimiento no se transmite normalmente.

Van Gerpen inició las investigaciones para el diseño del prototipo junto a un colega ingeniero, con la intención de desarrollar un equipo similar en 2002. Basado en los resultados positivos de un estudio piloto, la Clínica Mayo recientemente comenzó una investigación a gran escala para ver los efectos a largo plazo del Mobilaser. “Usando este equipo y teniendo un largo de pasos más normal, los pacientes pueden superar el congelamiento del movimiento y caminar con mayor naturalidad”, agrega.

La experiencia positiva de Puckett abre un nuevo camino para la investigación en el uso del prototipo para agilizar la caminata. “Puedo funcionar con mayor normalidad y visitar lugares”, afirma el paciente quien asegura tener una mejor calidad de vida.