Equipo A Tu Salud Web – Con información de InfobaeSaludable.

En la vida de relación amorosa, el atractivo es y seguirá siendo un factor de unión. El primer vínculo que se establece es con la propia imagen corporal, pero esta cambia con el paso de los años.  

Algunos estudios revelaron que las mujeres y los hombres homosexuales están más insatisfechos que los varones heterosexuales y las mujeres lesbianas. Sin embargo, investigaciones recientes demuestran que los varones heterosexuales muestran grado de insatisfacción corporal en lo que respecta a altura y musculatura, llegando incluso a padecer dismorfia corporal (preocupación constante centrada en el tamaño de los músculos).

Los patrones físicos que más preocupan a las mujeres están centrados en el tamaño de los pechos, caderas y muslos, y además refieren que estas zonas son las preferidas por los hombres, atribuyéndoles entonces un valor especial en la atracción.

Con respeto a los indicadores masculinos que las atraen, las mujeres responden que la altura y la personalidad son las más importantes. Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo, destaca que las consultadas en el estudio (Stone College, 2009) revelan que los otros atributos físicos, como los ojos, la sonrisa y la musculatura se convierten en seductores cuando entran en acción, por la intención u emoción que transmiten.

En el ámbito de la conquista amorosa se juegan indicadores físicos que sirven de guía o de conexión para que se desarrollen otros aspectos, quizá más sólidos y duraderos. ¿Pero qué pasa cuando la fuente de atracción corporal se agota? Ghedin señala que para las mujeres no importa tanto el cuerpo masculino, en tanto físico, sino cómo el hombre “usa” o pone en acción sus atributos corporales.

Existe una conexión íntima entre el mundo emocional y la expresión del cuerpo. Por lo tanto, la pérdida del atractivo físico del compañero es posible que aluda a la pérdida del componente emocional, tales como alegría, ternura, comprensión, pasión, deseos, enojo, motivación, reciprocidad, entre otros. Es probable que cuando se llega a ese estado de las cosas, el hombre haya perdido para sí mismo su propio atractivo.

Y esto no compete solo a los hombres, aunque es posible que ellos  sean más proclives al descuido personal que las mujeres. Volver hacia uno mismo no debería depender de cuestiones sociales, ni económicas; ni estar mediado por patrones culturales de género.

   Más allá de otros problemas vinculares, las parejas se quejan de apatía, falta de emoción, de dinamismo, de comodidad nociva, exceso de responsabilidades laborales, pérdida de imaginación, de espontaneidad. La vida se volvió gris y así los cuerpos agotan sus posibilidades de resurgimiento.

Tips para mejorar la atracción corporal

Ø El cuerpo expresa tu mundo interno. Toda la belleza se vuelve inerte si no hay gracia, frescura, emoción, espontaneidad en tu interior.

Ø  No debes permitir que las responsabilidades externas desplacen el cuidado personal.

Ø  No caigas bajo la premisa: “Ya no me atrae”. Intenta acercarte, acariciarlo, recuperar el contacto perdido.

Ø  Abran espacio para comunicar lo que ocurre.

Ø  Recuperar momentos de intimidad como una salida, un café, quedarse solos una noche, ayuda a romper la rutina.

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