Fuente: Saludalia – ATS Web

Los ácaros del polvo doméstico son animales microscópicos, que se alimentan principalmente de piel muerta de humanos y mascotas. Dos miligramos de ácaros por gramo de polvo son suficientes para sensibilizar a un alérgico, y 10 miligramos por gramo de polvo pueden causar un ataque de asma.

Generalmente, los ácaros viven en espacios como alfombras, cortinas, almohadas, libros y otras piezas de mobiliario, pero más que los organismos vivos, son sus heces, caparazones y cadáveres los que provocan las reacciones alérgicas, y por lo tanto después de erradicarlos puedan persistir los síntomas temporalmente.
 

Los expertos participantes en el Primer Seminario de Excelencia en Ácaros, organizado por Stallergenes Ibérica en Barcelona (España) han coincidido en señalar que la alergia a los ácaros del polvo doméstico es un problema reconocido por la Organización Mundial de la Salud con una prevalencia cada vez mayor.

Para afrontarla, el tratamiento que ha demostrado más efectividad es la inmunoterapia con alérgenos Dermatophagoides pteronyssinus durante tres años, pues permite prescindir prolongadamente de síntomas y de la medicación, así como mejora en la calidad de vida del paciente.
 

La media que tardan los afectados en consultar al alergólogo es de más de dos años. Para entonces, la rinitis alérgica de estos pacientes es persistente moderada o grave en 64 % de los casos, y  en su mayoría no han sido controlados adecuadamente utilizando tratamientos sintomáticos, razón por la cual se recomienda su chequeo lo más pronto posible.

 

 

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