Fuente: medciencia.com/salud – ATS Web

El tratamiento con tecnología basada en aleaciones de cobre como material antigérmenes debería estar más extendido ya que es efectivo frente a bacterias, virus y hongos. De hecho, se conocen unos calcetines para la piscina que integran este material en la suela para evitar coger papilomas. Con el uso de superficies que integren este material se evitarían muchas infecciones y, en consecuencia, se salvarían muchas vidas.

Adam Estelle, un científico de la Universidad de Arizona graduado en el programa de ingeniería y ciencia de los materiales, es el que ha desarrollado este tipo de tecnología. Las aleaciones de cobre pueden ponerse en muchos sitios, desde sumideros hasta barandillas, lugares que se tocan con mucha frecuencia en los hospitales. Como ya hemos hablado en otras ocasiones, las enfermedades nocosomiales (las que se cogen en los hospitales) son una causa muy frecuente de muerte en los hospitales y las superficies que se tocan diariamente están plagadas de microorganismos. De hecho, este tipo de enfermedades son la cuarta causa de muerte en Estados Unidos, causando 2 millones de infecciones y 100.000 muertes al año.

Estos microorganismos pueden vivir en superficies de acero inoxidable hasta dos semanas mientras que 99,9 % de ellos muere en 2 horas cuando las superficies están formadas por un porcentaje de cobre superior a 60 %.

Su equipo instaló en la Casa Ronald McDonald, en Carolina del Sur, pasamanos, picaportes, fregaderos, grifería, encimeras, mesas de cocina, los brazos del sillón, y otras superficies que son tocadas con frecuencia por los pacientes, los visitantes y el personal que allí trabaja. Al medir la concentración bacteriana después de equipar con aleaciones de cobre todas estas superficies se vio que el porcentaje de bacterias había bajado en 94 %. Es un dato realmente muy bueno.

El siguiente paso es trasladar toda esa nueva tecnología a los hospitales. Imaginad la de infecciones que se pueden evitar y las vidas que se pueden salvar. De hecho, ensayos clínicos realizados en tres hospitales financiados por el Departamento de Defensa de EE UU han demostrado recientemente que las superficies de cobre pueden reducir las infecciones en la unidad de cuidados intensivos (UCI) en más de 50 %.

 

 

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