Fuente: Eroski Consumer-ATS Web

La rutina tan apretada que nos exige la vida moderna, ha hecho que sacrifiquemos la correcta alimentación. Generalmente, sin tiempo para cocinar, ir al mercado y escoger alimentos, incluso para comer, terminamos ingiriendo platos precocinados, frituras, snacks y comida rápida.  Si hacemos de esto un mal hábito, las grasas, sodio, sumado al sedentarismo, fomentará el aumento de peso y de tensión arterial, y los desbalances de colesterol, triglicéridos, glucosa, ácido úrico…). Si realmente no dispone del tiempo para cocinar, puede resolver con ciertos alimentos de rápida preparación, pero siempre tomando en cuenta que cumplan con los requerimientos nutricionales y sean balanceados.
 

Con un sándwich puede satisfacer de forma suficiente y óptima el aporte de todos los nutrientes energéticos -hidratos de carbono, proteínas y grasas-. El consejo es elegir los alimentos de mejor calidad y más saludables dentro de cada grupo. Por ejemplo, el pan debería ser integral o multicereales. Una rebanada de pan equivale a una taza de arroz, pasta o legumbres. Como relleno opte por carnes magras, pescados o huevos, proteína vegetal, verduras asadas o crudas tipo ensalada.
 

Otra opción válida es un plato de legumbres (granos), un cereal y un puñado de hortalizas aderezado con un chorrito de aceite de oliva. La olla a presión acelera la cocción de las legumbres y entre tanto se cuecen aparte los cereales generalmente arroz. Las recetas más clásicas incluyen Moros con Cristianos, garbanzos con verduras y fideos, lentejas con arroz, burritos (tortillas de maíz rellenas de frijoles).
 

Una buena idea es aprovechar esas sobras de comidas preparadas con anterioridad. La pasta y el arroz son alimentos que por su sabor neutro admiten mezclarse con diversidad de ingredientes y obtener platos originales, con mucho gusto y agradables texturas, además de nutritivos. Unas sobras de albóndigas, atún guisado o carne se desmenuzan y se añaden como complemento proteico a la ración de arroz o pasta. También se pueden servir junto a verduras o un poco de salsa de tomate. Las conservas de pescado (sardinas, anchoas, atún, caballa…) son también útiles para componer un plato consistente. Espaguetis con mejillones, gambas y atún; macarrones a la boloñesa; arroz con pollo al curry; alubias blancas con bacalao; lentejas con calamares; ensaladilla de patata con salmón y aguacate, son otras de las tantas opciones disponibles.