Fuente: IBL News-ATS Web

En Argentina, una mujer que fue intervenida hace 13 años para hacerle un trasplante cardíaco dio a luz mediante técnicas de reproducción asistida de alta complejidad. Este caso es el primero en el mundo del que se tenga noticias.
 

Juliana Finondo, la mujer mencionada mujer de 39 años de edad, dio a luz a Emilia el 10 de enero de 2012 en la maternidad del hospital privado Cemic, de Buenos Aires. Según los médicos que llevaron a cabo el procedimiento, no hay descripción en la literatura médica de otro nacimiento por fertilización asistida de una mujer con un trasplante de corazón en el mundo, al cual fue sometida hace 13 años.
 

La beba pesó 2,5 Kg al nacer mediante cesárea, pues se consideró menos riesgosa esta intervención antes que el parto natural. En 1999 la ahora madre recibió un corazón trasplantado, cuando contaba con 26 años de edad. Según los médicos, sólo tendría un 25 % de posibilidades de dar a luz.
 

Pero sus deseos de tener hijos fueron más allá de las posibilidades y se empeñó en lograrlo. Con la ayuda de un grupo de especialistas, cumplió su sueño.
 

La mujer no puede amamantar a su hija para evitar contaminar su leche materna con los 10 medicamentos diarios que debe tomar desde el trasplante cardíaco, los cuales evitan el potencial rechazo del corazón y prevenir cualquier complicación. Entre ellas, cuadros de hipertensión, aumento del colesterol o infecciones. Para poder someterse al tratamiento de reproducción asistida, la mujer fue sometida a una biopsia cardíaca, entre otros estudios, para conocer el estado de su nuevo corazón.
 

Además, tuvo que dejar de lado algunos fármacos que podían causar malformaciones fetales, los reemplazaron con otros y le ajustaron las dosis de otros tantos para permitir la ingesta de hormonas que estimularan a sus ovarios. Así mismo, las dosis de hormonas fueron en dosis muy bajas para evitar la retención de líquido que generaría un mayor bombeo del corazón.
 

Diez días después de haber comenzado el tratamiento de fertilización,  se le aspiraron tres óvulos de calidad, a los que les inyectaron espermatozoides de su esposo, lo que se conoce como inyección intracitoplasmática. A las 48 horas, los médicos le transfirieron un embrión para evitar un embarazo de gemelos, lo que hubiese complicado la situación. A las dos semanas, un test casero confirmó el embarazo.

"No existen antecedentes aquí ni en el resto del mundo de un embarazo logrado con técnicas de fertilización asistida de alta complejidad. Sí sabemos, por ejemplo, que hay unas 50 mujeres en Estados Unidos que quedaron embarazadas espontáneamente", dijo el médico reproductólogo Ricardo James, miembro del equipo especializado.

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