Fuente: Blue Marketing Solutions – ATS Web

El acné juvenil es una de las enfermedades que más afecta emocionalmente a los adolescentes y jóvenes. Algunos llegan a sentirse tan acomplejados por su aspecto que no quieren salir de sus casas.

Esta afección en la piel, que ataca principalmente el rostro, aunque también puede aparecer en la espalda y brazos, se produce por cambios hormonales durante la adolescencia, que favorecen el agrandamiento de las glándulas sebáceas junto a la acumulación de células en los poros de la piel. Esto permite la proliferación del Propionibacterium acnes, la bacteria causante del acné.
 

El acné puede afectar a los jóvenes entre 11 y 23 años de edad. Los médicos especialistas en dermatología desempeñan un rol fundamental para la solución de este problema.
 

La doctora Carmen Goudet, dermatólogo del Centro Láser de Estética Integral, asegura que “los padres y docentes pueden ayudar fomentando su autoestima y expresando el apoyo que requieran durante tan difícil etapa. El rol del dermatólogo es fundamental, ya que se convierte en el pilar para devolver la tranquilidad a los jóvenes y a sus familiares. Si bien es cierto que las lesiones de acné pueden desmejorar de alguna forma el aspecto físico, lo más importante es resaltar que tienen solución”.
 

Una vez que se inician los tratamientos adecuados a las necesidades de cada paciente, pasarán algunas semanas para empezar a ver desaparecer las lesiones; pero en la mayoría de los casos se revierten sin complicaciones e incluso en aquellos casos más severos, donde ya hay cicatrices en la piel, se pueden brindar diversas opciones terapéuticas que lo ayudarán a tener la confianza de mostrarse al mundo sin temor.
 

Se pueden ofrecer diversos tratamientos según el tipo, la extensión y la severidad de las lesiones; como tópicos, orales, combinación de los mismos, peelings, láser, entre otras opciones.

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