Fuente: EFE-ATS Web
El primer contacto visual con otra persona es el que nos ofrece los datos iniciales acerca de su personalidad. La primera impresión es la que determina lo que sentirá el interlocutor, atracción, repulsión o simplemente indiferencia. La fisiognomía estudia las características de la fisonomía. En cada rasgo físico puede hallarse una indicación del carácter, del mismo modo que cada indicación del carácter se refleja en los rasgos de la cara, en la forma de las manos, o en la escritura.
Por ejemplo, el hueso occipital comprimido, o más bien algo cóncavo, denuncia un espíritu débil, algunas veces obstinado y siempre limitado.
Es un clásico juzgar las posibilidades intelectuales de un individuo por la amplitud de la frente. Una frente ancha pertenece a un ser sintético, dotado de una notable memoria, capaz de asociar ideas y extraer conclusiones. Este individuo está siempre dispuesto a examinar todas las ideas nuevas que se le presentan a fin de compararlas con las propias. Resulta fácil convencerlo cuando se le sugieran horizontes desconocidos.
Una frente ovalada indica que se trata de un ser soñador, imaginativo, que raras veces se detiene en lo concreto, su producción es escasa y actúa por medio de su intuición. Ama la independencia y es incapaz de someterse a cualquier disciplina. La forma cuadrada corresponde a un individuo armonioso, juicioso, calculador y reflexivo, orientado hacia el lado práctico y positivo de las cosas. Su carácter es duro y severo, pero demuestra poseer gran sentido del deber. Una frente ancha en la parte superior representa al artista de imaginación creadora, aunque sus ideas pueden ser confusas. Si las sienes se presentan deprimidas denotan un ser con un espíritu sintético muy estrecho. Otras veces, la frente ancha y abultada en su parte superior denota un ser dotado de sarcasmo. Si en cambio es ancha en la parte inferior representa a un individuo poseedor de gran habilidad manual. Es un agudo observador y posee buena memoria.
La nariz es de gran importancia en el estudio de la fisiognomía, a través del cual se pueden estudiar los rasgos psicológicos. La nariz se sitúa sobre las tres regiones de la zona afectiva.
La nariz estrictamente correcta debe tener una altura igual a la de la frente, con una ligera depresión en la raíz. Se nos presenta de dos formas: la cóncava (o en trompeta) y la convexa (aguileña). Los sujetos que poseen una nariz cóncava son considerados tranquilos y sentimentales. Los que tienen una nariz convexa, se tienen al contrario por tipos nerviosos y espontáneos.
Los ojos se hallan situados en la tercera división de la cara y deben tener entre sí una separación de 31 milímetros.
La boca ocupa las dos regiones superiores de la zona instintiva la de la sensibilidad y la sensualidad. Representa los instintos superiores, reflejando nuestras emociones, sentimientos y odios. Si la boca se nos presenta dibujada armoniosamente, ello es indicio de equilibrio instintivo; mientras que una boca irregular, mal dibujada y gesticuladora, puede pertenecer a un ser dominado por las pasiones, o a una persona que ha padecido muchos sufrimientos. Existe un proverbio chino que dice: “Mira la frente de un hombre para saber lo que será y su boca en estado de reposo para saber lo que ha sido”.
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