Fuente: Emol.com-ATS Web


Según Keri Gans, reconocida especialista estadounidense, y autora de "La dieta del pequeño cambio", si la primera comida del día es deficiente, la persona sentirá nuevamente hambre en poco tiempo. Por eso, hay que poner atención a lo que se ingiere.


Siempre se dice que el desayuno es la comida más importante del día, ya que con él se pone fin a varias horas en que el cuerpo no ha recibido alimento mientras ha estado en su fase de descanso. Asimismo, la primera comida del día ayuda a la concentración ya sea en el trabajo o en los estudios, y hace que las personas sientan menos cansancio o no estén de mal humor.


La nutricionista afirma que en sus años de experiencia ha podido detectar varios errores que cometen las personas en relación a la primera comida del día, los cuales han sido publicados por el sitio U.S. News & World Report.


1. No ingerir suficientes proteínas. Es común desayunar una taza de cereal con leche, pero esta medida no es suficiente. Las proteínas se digieren más lento que los carbohidratos, es probable que la sensación de hambre llegue más temprano que tarde. Aconseja agregar un huevo cocido.


2. Consumir muy poca fibra. La nutricionista insiste en que el azúcar presente en la mayoría de los cereales para el desayuno, se digiere muy rápidamente y, en consecuencia, aparece el hambre. Por el contrario, mientras más fibra se consuma, la sensación de saciedad durará más tiempo. Para obtener más fibra, agrega semillas de linaza.


3. No ingerir grasas. "Una comida sin grasas puede hacerte sentir hambrienta dentro de una hora", asegura la especialista. Por esta razón, Keri Gans les sugiere a sus pacientes que a la hora del desayuno reemplacen el yogurt sin grasas, por uno que tenga 2 % de ellas, o bien le agreguen algunas nueces para evitar la sensación de hambre a corto plazo.


4. Consumir insuficiente cantidad de comida. Un desayuno no puede ser simplemente una manzana, lo recomendable es que este oscile entre las 300 y 400 calorías. "A medida que la hora de almuerzo de acerca, esas calorías extras no serán relevantes y habrán ayudado a no alimentarse en exceso", dice.


5. Desayunar demasiado tarde: "Usualmente aconsejo comer dentro de la hora que sigue al momento de despertar. Mientras más tiempo se demore la persona en tomar su desayuno, más hambrienta estará y le será más difícil sentirse satisfecha una vez que coma", describe Gans. También explica que si el desayuno está demasiado cerca del almuerzo, entonces habrá perdido su sentido.