Fuente: ATS Web

Los pies nos llevan a todos lados. De allí deriva la importancia de mantenerlos saludables. Debido a que se trata de unas extremidades fuertes y resistentes a veces se subestima su cuidado.

Al igual que las manos, los pies no están libres de problemas como hongos, callos e incluso deformaciones por artritis. La podiatría o podología es una especialidad médica que se encarga de su cuidado. Casos como los juanetes (protuberancias que surgen en el borde extremo de los dedos) y deformaciones, pueden requerir de cirugías.

Un calzado inadecuado, así como la humedad pueden afectar los pies. A continuación algunos consejos para consentirlos y mantenerlos en buenas condiciones:

-Para prevenir el hongo o pie de atleta y las verrugas, lávese los pies a diario, séquelos siempre al ducharse o luego de ir a la playa o piscina. Aplique diariamente un talco o desodorante especial para evitar la sudoración excesiva. No ande descalzo en lugares públicos.

– Para evitar los malos olores, utilice un calzado de materiales naturales que permita la transpiración, como el cuero, y evite las medias de nylon.
 

-Si desea unos pies suaves y prevenir callosidades, aplique por la noche crema hidratante en las plantas y  talones, colóquese unas medias gruesas, preferiblemente de algodón.
 

-Para evitar lesiones, mantenga las uñas cortas y limpias (hay que cortarlas siempre en línea recta para evitar que se entierren).
 

– A fin de prevenir dolores, malformaciones, lesiones o callosidades, seleccione un calzado cómodo y flexible (evite zapatos con punta demasiado estrecha y los tacones excesivamente altos (máximo entre 2cm y 4 cm).  Utilice plantillas. Exfolie los pies con regularidad y masajéelos.
 

-Visite al podólogo ante cualquier molestia, dolor o si nota decoloraciones o cambios en el grosor de las uñas. 

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