Fuente: ATS Web
 
Cada año, el movimiento por la esclerosis múltiple se reúne para ofrecer al público información sobre cómo se afecta la vida de más de dos millones de personas en todo el mundo.
 
La EM es una enfermedad del sistema nervioso que afecta al cerebro y la médula espinal. Lesiona la vaina de mielina, el material que rodea y protege las células nerviosas.
 
La lesión hace más lentos o bloquea los mensajes entre el cerebro y el cuerpo, conduciendo a los síntomas, que pueden ser: alteraciones de la vista, debilidad muscular, problemas con la coordinación y el equilibrio, sensaciones como entumecimiento, picazón o pinchazos, problemas con el pensamiento y la memoria, la capacidad para escribir, hablar o caminar, así como trastornos de la vejiga.
 
Los problemas más comunes de control de la vejiga que tienen las personas con EM son la frecuencia urinaria, la urgencia, o la pérdida del control de la vejiga, es decir, una Vejiga Hiperactiva (VHA) neurogénica.
 
Recordemos que la VHA es generada por el mal funcionamiento del músculo detrusor (saco muscular que almacena la orina y se contrae para vaciarse), y hace que el paciente pierda la voluntad para controlar su vejiga.
 
La doctora Vanda López, uróloga y coordinadora del área urodinámica del Hospital Universitario de Caracas, explica que en el tratamiento de la VHA neurogénica el enfoque es preservar la función renal y tratar de equilibrar la fase de llenado. “Iniciamos con medicamentos que retarden la contracción de la vejiga para que el paciente no tenga que orinar tan seguido o no pierda líquido por los espasmos de la vejiga”.
 
Sin embargo, esta especialista refiere que, en muchos de los casos, los medicamentos son insuficientes y hay que recurrir a tratamientos más específicos, como las inyecciones de toxina botulínica tipo A (Onabotulinumtoxin A), directamente dentro del músculo de la vejiga para paralizarlo, lo que mejora significativamente la calidad de vida de los pacientes.
 
Venezuela dispone de este tratamiento reconocido mundialmente. El procedimiento para colocar la toxina botulínica es ambulatorio y puede tardar entre 10-15 minutos. El efecto de la toxina Onabutulinum A ocurre de inmediato y dura en promedio 6-8 meses.
 
“A este tratamiento hay que sumarle que los pacientes deben controlar los líquidos y eliminar todas las sustancias irritantes para la vejiga. Suprimir el café, el exceso de té, refrescos, sodas, cítricos, todo lo que contenga picante o condimentos fuertes, el cigarrillo y alcohol. El paciente debe ser reeducado para que vaya frecuentemente al baño, pero que tenga calma y control”, indica la doctora López.
 
Esta especialista destaca que en el Hospital Universitario de Caracas se atiende todos los lunes desde las 7 de la mañana, hasta la 1 de la tarde, a pacientes con VHA neurogénica y reitera que los únicos especialistas autorizados para realizar los procedimientos son los urólogos entrenados para el diagnóstico y tratamiento de la VHA neurogénica.
 
La recomendación tanto para hombres como mujeres es acudir al urólogo, quien es el médico especialista en el diagnóstico y tratamiento de las patologías que afectan al aparato urinario.
 
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