Por: Inés Larrea Haro – Fuente: Valentina Quintero

Valentina Quintero, como muchos la definen es la “Viajera incansable de Venezuela”, debido a su trayectoria en el mundo audiovisual. A través de su gran recordado programa “Bitácora” nos mostró rincones y paisajes envidiables de Venezuela. Actualmente, sigue escribiendo cada domingo “El Manual de Ociosidades” y “Los Viajes de Valentina”, ambos en El Nacional.

-¿Usted se define como militante de la felicidad?

-Sí, absolutamente, yo creo que uno tiene que andar feliz por la vida y no con mucha mortificación. Siempre hay motivos para esta contento.

-¿Qué enciende su espíritu?

-La naturaleza definitivamente. Yo cuando ando por ahí angustiada, cuando me cuesta tomar una decisión o cuando he tenido algún conflicto personal  o de trabajo, agarro carretera lo más lejos que pueda buscando naturaleza, eso siempre me calma y me emociona, me da respuestas, me da tranquilidad,  me hace feliz y me regresa a la paz.

-¿Cuál ha sido su mayor satisfacción en el medio audiovisual?

-Haber hecho Bitácora durante 15 años, es fue un programa que empezamos de pequeñito, con una vez al mes y de media hora los domingos en la mañana. Se convirtió en la mejor forma para mostrarles a los venezolanos de qué se trata Venezuela.

-¿Qué la llevó a recorrer Venezuela y describir más a fondo sobre ella a través de sus programas, guías y cuentos de camino?

-Siempre hemos viajado por Venezuela desde que éramos unas niñitas con mi papá y mamá, entonces a mí me parecía perfectamente natural hacerlo ya de adulta y bueno cuando esto se convirtió en un trabajo fue extraordinario porque era la posibilidad  de compartir todo lo que encontrábamos en el país.

-¿Cómo hace para mantener saludable?

-Desde hace 20 años, empecé a verme con Efraín Hoffman y finalmente me convencí de que hay que tener una buena alimentación y que hay que hacer ejercicio. Yo me alimento sanamente, desayuno con frutas, yogur y granola, como muchos vegetales, procuro no comer tanto carbohidrato, ni muchas grasas. 

 

 

-¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?

-Irme por ahí, aún cuando eso sea parte de mi trabajo, pues eso es lo que me gusta hacer. Cuando estoy en Caracas, disfruto mucho de ir al cine y quisiera ir más de lo que voy, también  me gusta leer, tener un libro es tener una compañía.

-¿Practica algún deporte?         

 

-Hago pilates desde hace ocho años y se convirtió para mí en una adicción, me parece que es un ejercicio muy completo que te fortalece de adentro para fuera, además yo quiero ser una viejita derecha. También me gusta hacer TRX dos veces por semana junto con pilates.

 

-¿Es de buen comer?

 

-Sí, además me gusta comer sabroso y estoy pendiente de comer rico en cualquier sitio  adonde voy. Es más me planifico los viajes pendiente de ir a sitios donde me gusta ir para comer.

 

-¿Cuál es el plato venezolano, que más le gusta y disfruta?

-Me encanta una hallaca, una arepa de concha finita, un pernil de cochino, una empanada bien hecha con su puntico dulce en la masa; me parece lo máximo un buen dulce de icaco, las arepitas dulces con anís abombadas, los buñuelos de yuca con melao de papelón, me encanta una sopa que se llama picadillo barinés, el palo a pique; estas son cosas que me gustan muchísimo.

-¿Ha pensado abrir un nuevo restaurante?

-¡No!, tener un restaurante y la esclavitud es exactamente lo mismo, es la cosa más demandante del mundo y la verdad es que nosotras lo hicimos sin tener la menor idea de lo que estábamos haciendo.

-¿Algún mensaje que quiera compartir con la juventud?      

 

-El país donde nacemos y donde tenemos los afectos y la familia, va a ser siempre nuestro país y todo lo que podamos hacer para defenderlo, para quererlo, para permanecer en él, debemos hacerlo.

 

-¿Una breve reflexión?

 

-Insistir en el arraigo, de verdad profundizar en ese sentido, entender que el país no es un sitio para andar de paso, no hay nada que nos pertenezca tanto como el país, hay que conocerlo, aprender a quererlo, defenderlo y sentir esta pertenencia.

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