Por: Kenelma García
 
Actualmente, un grupo de 18 perros y sus dueños conforman el voluntariado de Caninos Cariñosos, iniciativa que brinda consuelo y calma a los pacientes y sus familiares en Clínica Mayo.
 
El principio de la medicina integrada y la curación de cuerpo y alma están completamente incorporados en la filosofía de Clínica Mayo. En sus tres sedes se han adoptado programas que refuerzan los tratamientos con arte, música y terapia con animales. 
 
En Florida, los perros terapeutas comenzaron visitando el departamento de Oncología Radioterapéutica en 2011 y a medida que los beneficios se hicieron evidentes, más voluntarios y sus perros se unieron al programa. 
 
"La gente espera un cuidado eficiente y compasivo en la Clínica Mayo, y los perros de terapia brindan un beneficio extra a su experiencia", aclara Nancy Skaran, administradora internacional y una de las fundadoras del programa. "Ellos proporcionan una grata distracción de los procedimientos médicos en muchas maneras: entretenimiento, enriquecimiento, estimulación mental y reducción de la ansiedad”.
 
Cada perro y su dueño son puestos a prueba y registrados a través de una organización nacional. También pasan por un entrenamiento y orientación para voluntarios de la Clínica Mayo.
 
Kristi una de las voluntarias, dueña de Sunday, comenta que "uno de los requisitos es que el perro debe ser bañado en las 24 horas anteriores a su entrada a la clínica”, también cuenta que deben ofrecer desinfectante de manos a todos quienes toquen al perro, “no tanto por el animal, sino debido a la cantidad de personas que interactúan con él durante una visita", aclara.
 
Los perros y sus amos están capacitados para manejar diferentes situaciones estresantes, tales como ruidos fuertes o señales intermitentes de monitores. 
 
Conoce a los protagonistas
 
Sunday: Suave y tranquilo Goldendooble de 3 años de edad. Su dueña asegura que un paciente programó su tratamiento de radiación coincidiendo con los días en que Sunday iba de voluntario, sólo para poder pasar tiempo con él.
 
Wanda Aills, mientras esperaba noticias de la cirugía de su hermano tuvo la oportunidad de interactuar con Sunday, “sentí una sensación de calma, los perros de terapia logran sacarte de la situación en la que te encuentras, aunque sea por unos minutos”. 
 
Lindy: Una esbelta Golden Retriver de 5 años de edad, recorre aproximadamente dos metros diarios, “ella ama esos paseos, pero venir a Clínica Mayo es lo que realmente le entusiasma”, comenta su dueña Joan.
 
Lindy tiene una rutina cuando visita Radiología Diagnóstica, siempre saluda a los miembros del personal en primer lugar. Le encanta ser acariciada y da la espalda a los pacientes para que puedan acercarse a ella fácilmente. "Si se sienta en tu pie, significa que le gustas", dice Joan. 

El visitante de la Clínica Mayo, Máximo Canales de Valencia, Venezuela, disfruta la compañía de Lindy.
 

Fuente: Clínica Mayo
 
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