Por: Kenelma García
 
“La propagación del cáncer es, en gran parte, responsable de la muerte de los pacientes oncológicos, por lo que detener la migración de las células malignas podría, potencialmente, proporcionar un tratamiento que salve vidas”, expresa Panos Anastasiadis, Ph.D. presidente del Departamento de Biología del Cáncer de la Clínica Mayo en Florida. 
 
Las células cancerosas se empujan a si mismas a través de los tejidos y órganos para esparcir el cáncer por todo el cuerpo. Investigadores de la Clínica Mayo, en Jacksonville, Florida han logrado transformar estas células en algo similar a un huevo frito para evitar su movimiento. 
 
Anastasiadis, investigador principal del estudio, expone que "estamos comenzando a entender, mecánicamente, cómo se mueven y migran las células cancerosas, lo que nos da la oportunidad de manipularlas, alterar su forma y detener su propagación".
 
Los investigadores dicen que ya han identificado una serie de agentes  (algunos ya usados en la clínica para diferentes trastornos) que pueden obligar a cambiar de forma a las células tumorales.
 
El estudio se llevó a cabo con material tumoral de cáncer de mamá y cerebro, ya que, generalmente, ambos son letales cuando se propagan.
 
Los investigadores encontraron que una proteína llamada Syx es clave para determinar cómo las células tumorales migran. Cuando los científicos sacaron la Syx de las células cancerosas, estas perdieron su polaridad (sus bordes anterior y posterior) y se convirtieron en la forma de huevo frito. "Ellas son ahora incapaces de percibir la dirección, por lo que no van a ninguna parte", concluye el doctor Anastasiadis.
 
Fuente: Clínica Mayo
 
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