Por: Kenelma García
 
La  hipoacusia súbita es la pérdida repentina de la audición. Debe considerarse como una urgencia médica, porque de no ser atendido el paciente podría llegar a perder la audición completamente.
 
Por lo general, esta pérdida ocurre solo en un oído. En ocasiones se manifiesta con un ruido o zumbido, el paciente siente que no escucha bien y es frecuente que la situación se perciba en la mañana al despertar. En los días siguientes estas personas experimentan mareos; si bien este desorden puede afectar a cualquier persona, es más común en personas mayores. 
 
La causa más común es viral, sin embargo hay ciertos factores que pueden influir como:
 
– Enfermedades infecciosas.
– Traumatismos craneoencefálicos.
– Crecimiento anormal de tejidos.
– Enfermedades inmunológicas.
– Medicamentes que perjudiquen el oído.
– Causas neurológicas.
– Relación con otros trastornos como la enfermedad de Meniére.
 
El tratamiento más común es a base de corticoesteroides. Se indica por espacio de dos a cuatro semanas, se comienza con dosis elevadas y luego se disminuye paulatinamente para evitar efectos secundarios. Siempre que se utilice tratamiento con esteroides debe ser vigilado por el médico especialista. 
 
Otro método común que puede ayudar a algunos pacientes es un régimen alimentario bajo en contenido de sal. Además, dos factores que ayudan al oído a desarrollar la función de la audición de forma adecuada son la buena oxigenación y el adecuado flujo sanguíneo dentro del oído.
 
A pesar de que hay buenas posibilidades de recuperar la audición 15% de quienes sufren hipoacusia súbita empeorarán con el transcurso del tiempo. Está demostrado que buscar ayuda médica lo más pronto posible aumenta las expectativas de recuperación. 
 
Fuente: http://hablandoconelotorrino.blogspot.com/ http://otorrinodurzo.mex.tl/

 

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