Por: Inés Larrea 
 
La insuficiencia renal es una enfermedad crónica que consiste en el mal funcionamiento de los riñones, cuando esta ya se encuentra en etapa terminal, esos órganos ya no tienen la capacidad de eliminar suficientes desechos y el exceso de líquido del cuerpo, por tal razón el paciente se ve sometido a tratamientos como la diálisis, hemodiálisis, diálisis peritoneal e inclusive trasplante de riñón.
 
Dada a la importancia de este tema en la salud pública, el doctor Peter Fitzpatrick, nefrólogo y director médico de los Servicios de Diálisis de la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, nos aclara ciertas dudas sobre cómo tratar la enfermedad renal.
 
-¿Qué es la diálisis y para qué sirve?
 
La diálisis es un tratamiento médico para tratar a personas con insuficiencia renal. La diálisis realiza algunas de las funciones de los riñones normales, principalmente la eliminación de los residuos tóxicos y el exceso de líquidos del cuerpo.
 
– ¿Cuántos tipos de diálisis hay?
 
– En términos generales, hay dos tipos de diálisis. La hemodiálisis se realiza con una máquina que bombea la sangre del afectado a través de un dializador, a veces llamado riñón artificial, y luego la devuelve al cuerpo. Sólo alrededor de 6 a 8 onzas de sangre se encuentran fuera del organismo en un momento dado. Este tipo de diálisis se hace generalmente en un hospital o centro de diálisis. Hay un pequeño número de enfermos que están en programas especiales donde se les entrena a ellos y a sus familias para hacer este tratamiento en sus hogares. 
 
Otra forma de diálisis se llama diálisis peritoneal. La diálisis peritoneal se realiza  infundiendo fluido de diálisis especial en el abdomen del enfermo, donde se mantiene durante unas horas para después ser drenado. Luego, se infunde más fluido fresco. Los residuos tóxicos y el exceso de líquido pasan desde las membranas que se encuentran en el abdomen al líquido y luego este es  removido mediante el drenaje. 
Esta forma de diálisis se realiza principalmente en casa, por el propio paciente. También se puede hacer en un hospital.
 
– ¿Qué tan efectivo es el resultado?
 
– Ambos tipos de diálisis, la hemodiálisis y la diálisis peritoneal, son tratamientos muy efectivos para la insuficiencia renal. Las personas, que de otro modo morirían, son capaces de continuar llevando vidas productivas con el tratamiento de diálisis. Debe señalarse que la diálisis no cura la enfermedad renal; sólo es un sustituto de la función renal normal. Del mismo modo, la diálisis no trata a cualquiera de las otras condiciones que el paciente pueda tener, tales como enfermedades del corazón o diabetes. De hecho, la causa más común de muerte entre los usuarios de diálisis es la complicación del corazón o la enfermedad vascular.
 
– ¿Hay efectos secundarios de este tratamiento?
 
– Los efectos secundarios más comunes de la diálisis están relacionados a problemas con la extracción de líquido. Algunas personas pueden experimentar descensos de su presión sanguínea cuando reciben el tratamiento. Otras se quejan de sentirse fatigadas o excesivamente cansadas después de la  diálisis.
Estos efectos secundarios tienden a ser menos comunes con diálisis peritoneal. Otros efectos secundarios posibles son debidos a problemas en conseguir acceso al flujo de sangre del paciente. Los accesos de diálisis pueden llegar a infectarse o coagularse.

 

– ¿Cuáles son los consejos para una persona que está bajo este tratamiento? -¿Consejos para quienes se someten a diálisis?
 
– Yo aconsejaría a todos los pacientes renales discutir sus opciones de diálisis con su nefrólogo mucho antes de que se necesite iniciar el tratamiento. Esta discusión debe comenzar por lo menos nueve a 12 meses antes de la diálisis, según sea necesario. Las personas deben decidir si quieren aplicarse la hemodiálisis o la diálisis peritoneal o incluso si el trasplante puede ser una opción para ellos. Si se elige la hemodiálisis, recomiendo encarecidamente que se haga una fístula para el acceso a la diálisis. La fístula debe ser creada por un cirujano vascular, quien va a conectar quirúrgicamente una arteria a una vena en el brazo, para lograr un recipiente de flujo alto. Las fístulas son el tipo de acceso más fiable y sin problemas para la hemodiálisis.
 
Una vez en diálisis es muy importante someterse a restricciones en la dieta y en la ingesta de líquido. Se ha señalado que la mayoría de los problemas en la eliminación de líquidos son causados por el propio afectado al comer demasiada sal y beber mucho líquido. 
 
Me gustaría incentivar a estos pacientes a trabajar estrechamente con la nutricionista, para optimizar su alimentación y ayudarlos a mantenerse lo más saludables posible. También me gustaría animarlos a recordar que, si bien la diálisis puede no ser perfecta, cada miembro del equipo de diálisis está trabajando para hacer lo mejor posible por cada uno de los pacientes. Las enfermeras de diálisis, los técnicos, dietistas, trabajadores sociales y nefrólogos son muy dedicados y quieren lo mejor para ellos.
 
Fuente: Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, Teléfono: llamar al departamento de Servicios Internacionales al teléfono 904-953-7000 o enviar un email a intl.mcj@mayo.edu. Para más información en español, visite www.mayoclinic.org/espanol.
 
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