Por: Inés Larrea

La globesidad es un término que actualmente se usa para denominar el aumento de personas obesas a escala mundial. En los últimos 30 años el número de obesos ha crecido en forma importante en el mundo entero, explica el doctor Jorge Trejo Gutiérrez, director del Programa de Rehabilitación Cardiopulmonar de la Clínica Mayo de Jacksonville, en Florida.
 

Actualmente se discute si el manejo de quienes padecen una u otra condición, deben basarse en atacar el sobrepeso mismo o en mejorar su condición física. En Estados Unidos se usa un juego de palabras para referirse al tema, hablando respectivamente de “fatness” y “fitness”. Sobre estos aspectos, el doctor Trejo Gutiérrez explicará a detalle y aclarará dudas en lo que refiere a este problema de salud pública que afecta a la población mundial.

-¿Cómo incide esta situación en la cantidad de muertes asociadas?

-Comparando datos de los años 1990 y 2010, las enfermedades no transmisibles o crónicas relacionadas con el sobrepeso han tenido un aumento importante a nivel mundial. Específicamente, las muertes por enfermedades cardiovasculares subieron de 12 millones a 16 millones y aquellas por complicaciones derivadas de diabetes se duplicaron, de 1 millón a 2 millones. 

-¿Qué factores determinan el peso de una persona?

-Son varios. Genéticos, ambientales y, obviamente, ingerir más energía de la que se gasta. Hasta ahora, los factores de riesgo de presentar sobrepeso y obesidad se han visto con un enfoque lineal, de causa a efecto. Pero en general, las enfermedades no transmisibles son una  interacción de múltiples factores.

¿Cómo se trabaja con pacientes obesos o con sobrepeso?

Se recomiendan acciones que se pueden agrupar en grandes categorías: identificar, informar y recomendar. Lo primero es  identificar a quienes necesitan perder peso, midiendo el perímetro de su cintura y calculando su IMC. Los actuales valores de la  Organización Mundial de la Salud, que definen a una persona como con sobrepeso (IMC mayor a 25,0 hasta 29,9 kg/m2) u obesidad (IMC igual o mayor a 30 kg/m2).
 

-¿Qué información se entrega al paciente?

-Que cuanto mayor sea su IMC y su perímetro de cintura, más alto es su riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y mortalidad por múltiples causas. Junto con ello, informar a pacientes que además tengan factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión arterial, hiperglicemia e hiperlipidemia, que si pierden peso, aunque sea poco, pero sostenido en el tiempo, lograrán mejorías significativas en sus índices de triglicéridos y azúcar en la sangre, así como una baja en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
 

-¿Cuáles son las recomendaciones?

-Hay dos grandes grupos. El primero se refiere a la dieta necesaria para perder peso. Una de 1.200 a 1.500 calorías diarias para mujeres y de 1.500 a 1.800 para hombres, cifra que varía caso a caso. O una de “déficit calórico”, consistente en reducir en 500 a 750 calorías, respectivamente, la ingesta calórica considerada “normal” para el paciente.

Lo otro es recomendar un cambio más amplio en el estilo de vida, incentivando a realizar alguna actividad física acorde a su condición y ser apoyado, por un  mínimo de seis meses, en sesiones individuales o con otras personas.
 

-¿Es útil aumentar la actividad física?

 -Sí. La inactividad física tiene un impacto en la salud pública comparable al tabaquismo.  El riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular en personas con peso normal, sobrepeso y obesidad es significativamente mayor en quienes hacen poca o nula actividad física respecto de quienes, bajo estas mismas condiciones de peso, se ejercitan regularmente. Lo ideal es combinar ejercicios con una alimentación más sana y otros cambios en el estilo de vida, como evitar las situaciones de ansiedad.

-¿Qué consejo le da usted a quienes ya lograron bajar de peso?

-Que participen en programas, por al menos un año, para mantener su nuevo peso, con controles médicos y que los comprometa a mantener un nivel de actividad física relativamente alto: 30 a 45 minutos diarios en promedio. 

-¿Qué reflexión final hace usted doctor?

-Que para hacer frente a la obesidad y su cuidado sanitario hay que abandonar los modelos lineales y comprender que es un tema muy complejo. Aceptar que hay imponderables, respetar la autonomía del paciente, ser creativos y flexibles.

Fuente: Clínica Mayo. Para más información acerca de los tratamientos para la obesidad disponibles en la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, llamar al departamento de Servicios Internacionales al teléfono 904-953-7000 o enviar un email a intl.mcj@mayo.edu. Para más información en español, visite www.mayoclinic.org/espanol.

 

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