Por: Kenelma García
Los hombres y mujeres de hoy son muy activos, la vida los obliga a vivir agitadamente sin parar, pero esta actividad constante genera estrés, cansancio, agotamiento, frustración y un sinfín de sentimientos que no colaboran con el bienestar. Lo ideal es que las personas puedan cumplir con todas sus obligaciones y vivir el día a día sin descuidar su salud física, emocional o espiritual.
Para esto la meditación es una gran herramienta ya que si se logra llegar a este estado de conciencia el ser puede desconectarse del plano material y vivir experiencias internas; podrá tener cierto control del pensamiento, en lugar de que la mente controle al individuo.
Conseguir este nivel de conciencia no es fácil, el entorno, los ruidos y los problemas alejan y distraen al pensamiento, lo que impide la meditación. Sin embargo hay técnicas y prácticas que ofrecen conocimientos para que el individuo se conecte con la respiración y pueda experimentar esta vivencia.
La meditación brinda enormes e innumerables beneficios para el ser, hace que la persona se sienta más optimista, más relajada y con mayor entusiasmo para emprender la vida. Además también aporta beneficios para el cuerpo:
          Disminuye la presión sanguínea y previene la hipertensión.
          Disminuye los dolores relacionados con tensiones.
          Mejora el sistema inmunológico.
          Aporta elasticidad.
          Genera energía.
          Reduce el riesgo de sufrir problemas asociados al corazón.
Pero la meditación no sólo aporta beneficios para el cuerpo, también lo hace para la mente:
          Disminuye los niveles de ansiedad.
          Estabiliza las emociones.
          Aumenta la creatividad.
          Desarrolla habilidades en el individuo que le ayudan al momento de afrontar problemas.
          Agudiza la capacidad de concentración.
          Ayuda a la tolerancia.
          Aporta sensación de bienestar y serenidad.
          Disminuye el estrés.
Las personas que realizan la práctica de la meditación se sienten menos afectados por los contratiempos porque están más relajados y optimistas. Comenzar el día con una meditación, de al menos 20 minutos, es una buena opción para cargarse de energía positiva y vivir sin estrés.
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