Por: Inés Larrea

Usualmente la creatividad de muchos los hacen llevarse cualquier objeto extraño a los oídos, bien sea con el fin de rascarlos, remover cualquier cosa que sientan dentro de él, etc., lo que no saben es que el objeto que se introduzca puede contener cuerpos extraños que se pueden quedar alojados en el conducto auditivo y aún más perforar la membrana timpánica.

Normalmente los niños suelen introducir cuerpos extraños a sus oídos, lo cual es fácil de meter pero difícil de sacar, también los insectos pueden alojarse dentro de esa cavidad, provocando una serie de malestares.

Generalmente la sintomatología que lo acompaña es:

– Sensación de incomodidad, mareos, hinchazón, edema.

– Alteración de la audición

– Zumbido y sensación de cosquilleo

– Sangrado en el oído (perforación timpánica)

– Líquido transparente o amarillo (otorrea)

Para saber qué hacer ante esta situación la doctora María Moreno Vargas, otorrinolaringóloga nos explica.

Hay cuerpo extraños animados e inanimados.

– En caso de un cuerpo extraño animado, como insectos, chiripas, mariposas, entre otros.  Solo deben colocarse unas gotas de aceite de comer o de bebé.

– Si son cuerpos extraños inanimados y que son visibles como por ejemplo una cuenta de un collar, una rueda del carrito de juguete, entre otros; es importante que no se toque el oído, lo que debe hacer es acudir de inmediato al otorrino

– Sin son semillas, no se coloque agua ya que puede germinar trayendo como consecuencia infecciones, lo que implicaría llevar al infante al quirófano.

No utilice ningún objeto para limpiar los oídos, llámese hisopos, llaves, etc. ni toque el de sus hijos. Asimismo es importante que los padres estén pendientes de que sus pequeños no se introduzcan nada dentro del conducto auditivo.

Fuente: Dra. María Moreno Vargas, otorrinolaringóloga. Teléfono: 0212.763.48.54 – 0414.332.75.05. @msebasorl – Email: marimorenous@yahoo.netwww.vidaysalud.com

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