Por: Kenelma García

La homofobia tiene orígenes muy antiguos, se podría decir que nace cuando la sexualidad empieza a ser más abierta y tildan, científicamente, a la homosexualidad como una patología.

A propósito de la celebración del Día Mundial contra la Homofobia (17 de mayo) conversamos con la sexóloga Tibisay Olivero, quien explicó para A Tu Salud las consecuencias de esta conducta para las sociedades.

A partir del desconocimiento de lo que significaba la homosexualidad, o la bisexualidad, comienza el argumento sociocultural, e inclusive clínico, de creer que las personas con diferentes atracciones sexuales eran personas enfermas, así lo refiere Olivero.

Todas estas creencias se fueron transmitiendo de generación en generación, lo que formó valores y principios sociales que rechazaban estas conductas homosexuales, por esta razón la visión que existe hacia esta condición siempre ha sido negativa y asociada hacia lo antinatural, es decir, no se consideraban personas normales, sanas, por el contrario se percibían como personas enfermas, además capaces de transmitir enfermedades mortales como el Sida.

Sin embargo, con el pasar de los años ha habido estudios que demuestran que la homosexualidad no es una enfermedad ni una patología, de hecho, hace algunos años el manual diagnostico de psiquiatría y el manual diagnóstico de sexología determinan que la homosexualidad no es una conducta patológica, por lo tanto no son personas enfermas.

Por el contrario, quienes tienen problemas internos y de conducta son las personas homofóbicas, y manifiestan su frustración a través de este rechazo, Oliveros asegura que muchas personas homofóbicas tienen comportamientos homosexuales escondidos, y por eso repudian a quienes han tenido el valor de asumir su condición a pesar de ser diferente a lo que es considerado “normal” socialmente.

La experta ve con gran preocupación la cantidad de adolescentes y adultos que han sido víctimas de ataques homofóbicos; desde burlas, discriminación, exclusión, hasta enfrentamientos violentos.

Como se ha mencionado anteriormente los homosexuales no son personas enfermas, sin embargo, estos rechazos homofóbicos les generan perturbaciones en su desarrollo conductual, tornándose depresivas, tímidas, muy aisladas, y estos patrones pueden llevarlos al suicidio.

Para evitar este tipo de conductas la sexóloga Tibisay Olivero considera que, en nuestro país, se necesita aumentar y actualizar la educación sexual, adaptarla a la sociedad actual, y dicha educación debe impartirse, abiertamente, desde la escuela.

Muchos piensan que hablar de la homosexualidad estimulará esta conducta, pero esto no es así, por el contrario, la información ayuda a que el tema no sea un tabú, y al tratarse de manera natural habrá mayor orientación y evitará la homofobia.

Fundación Reflejos de Venezuela

Actualmente realizan trabajos a nivel nacional, fundamentados en Amnistía Internacional, Unión Afirmativa de Venezuela, de donde se han tomado todos los derechos y deberes de los homosexuales, transexuales e intersexuales (hermafrodita), y se han dado la tarea de llevar toda esta información a diferentes puntos por todo el país.

Lo importante es que todas aquellas personas que tengan en sus manos el manejo de la sexualidad (psicólogos, sexólogos, psiquiatras) apoyen a este tipo de fundaciones para difundir el mensaje y erradicar creencias erradas acerca de los homosexuales, concluye la experta.

Fuente: Sexóloga Tibisay Olivero    

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