Por: María E. Rodríguez

 

El ritmo de vida actual hace que los padres dejen, cada vez más temprano, a sus hijos en las guarderías. Y, si bien estos espacios representan una solución para las familias hay que reconocer que, también, son focos de infecciones. “Se recomienda no llevar a los niños  antes de los 24 meses porque a esa edad es cuando el sistema inmunológico está más maduro y puede defenderse mejor”, aclara Alberto Reverón Quintana, pediatra.

 

Antes de decidir dejar a los pequeños en manos de las cuidadoras, es importante tomar algunas medidas preventivas para proteger su salud. “Debe tener todas las vacunas necesarias para su edad y presentar una constancia de que está sano antes del ingreso a la guardería”, explica.

 

Factores de riesgo

 

La exposición de los niños ante sus compañeros, el compartir los juguetes y la permanencia en espacios cerrados, son elementos claves en el contagio. “Los virus más comunes que los afectan son: influenza o gripe, rotavirus, sarampión, parotiditis, lechina, rubéola, hepatitis A y adenovirus”, comenta. Además, hace énfasis en la importancia de beber agua potable porque, a través de ella, se pueden transmitir varios virus que atacan el sistema gastrointestinal.

 

La higiene, el hacinamiento, la falta de aseo personal, la poca ventilación, la infraestructura inadecuada, la escasez de agua potable y el no contar con un pediatra que detecte cualquier problema, son algunos de los factores que los hacen más vulnerables. “También representa un riesgo que el niño padezca alguna enfermedad base, la poca autonomía que provoca mayor permanencia en el suelo, que no tenga sus vacunas completas y el contacto con compañeros que sufran enfermedades infecto-contagiosas”, aclara.

 

Medidas de prevención

 

El pediatra enumeró una serie de medidas para evitar que, la permanencia en las guarderías, sea sinónimo de problemas constantes en la salud.

 

1.- Lavado de manos de los niños y del personal varias veces al día.

 

2.- Limpieza de la guardería con agua, jabón y cloro en proporciones adecuadas.

 

3.- Lavado de los juguetes con agua, jabón y cloro en proporciones adecuadas.

 

4.- Tener un área para el cambio de pañales y recoger los pañales sucios en bolsas plásticas selladas.

 

5.- Cada niño debe tener sus utensilios para comer. No permitir que los niños se intercambien la comida.

 

6.- Deben dormir la siesta en colchonetas separadas.

 

7.- No se debe permitir la asistencia de niños con enfermedades contagiosas.

 

8.- Solicitar al personal certificado de salud anual.

 

9.-El personal enfermo, no debe acudir a la guardería.

 

10.- No permitir en hacinamiento en las aulas.

 

Se recomienda a los padres visitar la guardería para constatar la calidad de las instalaciones y del personal. Al mismo tiempo es vital contar con un pediatra como aliado en la salud de su hijo.

 

Fuente: Alberto Reverón, pediatra, Urológico San Román. E.mail: areveronq@gmail.com. Fuente digital: www.babysitio.com

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