Por. María E. Baleato

Si eres de esas personas que para poder leer los mensajes de texto, las etiquetas de las medicinas e incluso los clasificados en los periódicos tienes que alejar y acercar las letras para poder enfocarlas, probablemente tienes presbicia.

La presbicia, explica la oftalmóloga Vanessa Fuentes, es causada por una debilidad de los músculos oculares. “La presbicia ocurre porque los músculos ciliares de los ojos, encargados de contraer el cristalino, con el cual podemos enfocar de lejos o de cerca, se van debilitando progresivamente a partir de los 40 años de edad y eso hace que el cristalino quede fijo en una posición lejana y que la visión cercana vaya disminuyendo”, acota.

Si bien es una condición propia de la edad, que aparece como las canas o las arrugas, en algunas personas es notorio a partir de los 40 años mientras que en otras, puede aparecer cerca de los 45. “Hay personas que comienzan a presentar la presbicia de una forma muy marcada, por ejemplo, de un día para el otro ya no pueden ver los mensajes en el celular. En otras personas, la aparición es un poco más lenta y la visión cercana va fluctuando, en algunos momentos ve mejor, en otros, ve peor y tiene que ir haciendo movimientos hasta que logra enfocar”, señala la especialista.

En términos de tratamientos, la presbicia se ha corregido tradicionalmente con lentes, de montura o contacto. También se han tenido buenos resultados con los lentes intraoculares, en los cuales se quita el cristalino sano para implantar un lente intraocular multifocal, que permita ver bien a todas las distancias: cercano, medio, lejano.

Sin embargo, acota Fuentes,  a partir del 2009 comienzan a tomar auge los lentes intracorneanos, en donde se coloca un dispositivo de tres milímetros de longitud en la córnea, a través de un equipo que hace un corte preciso con láser. “Esta es la última tecnología en presbicia, no hay que entrar al ojo, no hay que hacer cirugía, no hay que colocar un lente dentro del ojo ni quitar el cristalino sano. Simplemente se coloca un lentencito en la parte anterior del ojo y ya con eso uno ve de cerca, intermedio y de lejos para siempre”.

Esta técnica, mundialmente utilizada, se realiza en muy corto tiempo. Solo se necesitan 5 minutos para colocar el implante. A esto se suma el tiempo propio del preoperatorio y un postoperatorio de 24 horas. Tras esas primeras 24 horas de recuperación, que son en casa, la persona puede reintegrarse a su trabajo y  hacer su vida normal.

Fuente: Vanessa Fuentes, Oftalmólogo.

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