Por: Equipo de redacción A tu Salud

Una de las patologías pulmonares más comunes, producto del tabaquismo,  es la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, también conocida como EPOC.  Según la Organización Mundial de la Salud, la EPOC afecta hoy día a 210 millones de personas en el mundo. En Latinoamérica, aproximadamente 14% de los individuos mayores de 40 años tienen la enfermedad y en Venezuela 12,1% de ese grupo etario la padecen, según el Proyecto Latinoamericano de Investigación en Obstrucción Pulmonar (PLATINO) llevado adelante por la Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT).

La EPOC es una patología prevenible y tratable, que se caracteriza por una limitación persistente del flujo aéreo, generalmente progresiva y asociada a una reacción inflamatoria anormal de las vías aéreas frente a partículas o gases nocivos como los del cigarrillo, la contaminación o las sustancias químicas industriales.

Según la Dra. María Montes De Oca, Médico Neumonólogo y Presidenta de la Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT), hay síntomas como la disnea, la tos, la flema e incluso el dolor torácico que no son exclusivos de la EPOC, sino que “pueden verse en otras enfermedades respiratorias como el asma, las enfermedades ocupacionales y en otras patologías como la insuficiencia cardíaca. Es por ello que todo individuo mayor de 40 años con algún factor de riesgo, como el hábito tabáquico, debe descartar la EPOC a través de una espirometría, que es una prueba para medir las capacidades respiratorias”.

En cuanto a los tratamientos, según las Guías de tratamiento GOLD (Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease,  el tratamiento farmacológico de la EPOC se emplea para reducir los síntomas, disminuir la frecuencia y gravedad de las exacerbaciones, mejorar el estado de salud y la resistencia a la actividad física.

Acota la especialista, en cuanto al tratamiento que “los medicamentos de primera son los broncodilatadores. Adicionalmente,  pueden implementarse antiinflamatorios con los cuales se logra aliviar ciertas manifestaciones de la enfermedad, particularmente en aquellos pacientes que están más obstruidos o que tienen la patología más avanzada”.

Aunado a la terapia con broncodilatadores, corticosteroides inhalados y antiinflamatorios, se recomiendan también tratamientos no farmacológicos, los cuales van desde dejar de fumar hasta la rehabilitación pulmonar y la cirugía de reducción del volumen pulmonar.

Fuente: María Montes de Oca, médico neumólogo y presidenta de la Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT)  

Comenta y se parte de nuestra comunidad