Tras el acto de comprar podemos sentir una “dosis” de satisfacción, relajación e incluso alegría; y podemos estar llevando a cabo estas compras para compensar frustraciones, fracasos y carencias afectivas.

 

Podemos llegar a caer en una espiral de consumo enfermiza que puede venir dada por necesidades propias insatisfechas pero que se ve estimulada por el marketing que nos viene impuesto desde fuera y que nos hace creer que seremos mejores, más valiosas/os o estaremos más guapas/os si adquirimos determinados productos. Está todo pensado para vender y para ello nos estimulan tanto a nivel psíquico como sensitivo, los aromas de las tiendas, la música que ambienta, la disposición de los artículos.

 

Para superar la adicción a las compras, es vital reconocer que algo está mal y tenemos que cambiarlo. Es por ello, que es recomendable consultar con un psicólogo para poder comenzar un tratamiento adecuado para enfrentar la adicción. Importante: deshazte de las tarjetas de crédito y trata de sustituir las compras por actividades recreativas donde puedas compartir emociones con otras personas.

 

No hay ningún mal hábito que no se pueda corregir con voluntad.

 

Fuente www.psicoayudarteonline.es 

 

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¿Sabe cómo vencer una adicción?

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