Glaucoma
Foto Referencial

Un estudio publicado recientemente en la revista Investigative Ophthalmology & Visual Science señala que el daño producido en los vasos sanguíneos por una presión arterial elevada a largo plazo, aumenta las probabilidades de padecer glaucoma.

Por esta razón, sugieren los científicos responsables del estudio, los médicos tratantes de los pacientes con glaucoma o con tendencia al glaucoma, deben tomar en cuenta su presión arterial a largo plazo.

El glaucoma -segunda causa de ceguera en el mundo- ocurre cuando una presión excesiva dentro del ojo hace retroceder a la sangre que intenta ingresar en el ojo. Según explicaron los investigadores, este estudio de hipertensión a plazo corto (una hora) y largo (cuatro semanas) en ratas, con una presión ocular elevada, halló que la hipertensión a largo plazo en realidad aumenta el riesgo de glaucoma.

Aunque la presión arterial elevada a corto plazo (una hora, por ejemplo) se podría considerar beneficiosa antiguamente, la realidad, según explicó el autor del estudio, Bang Bui, es que «la hipertensión podría dañar los vasos sanguíneos del ojo de forma que no puedan compensar los cambios en el flujo sanguíneo cuando la presión ocular aumenta», por lo cual se le debe considerar un factor de riesgo para el glaucoma.

Fuente: www.nlm.nih.gov

Comenta y se parte de nuestra comunidad