En Navidad y Año Nuevo, es una tradición prender fuegos artificiales y observar en el cielo numerosos flashes coloridos. Sin embargo, la manipulación inadecuada de los fuegos artificiales puede convertirse en una pesadilla inesperada para quienes los manejan.

Las consecuencias más comunes podrían ser: quemaduras leves o  trauma acústico por el estallido del artefacto, lo que genera sordera temporal o permanente por daño en el nervio auditivo.

Las consecuencias moderadas incluyen quemaduras de segundo grado, ignición de la ropa o heridas producidas por esquirlas de metal o vidrio al estallar los artefactos dentro de recipientes de esta naturaleza.

En los casos más graves hay que mencionar quemaduras de tercer grado, amputación de dedos o ruptura del tímpano.

Para evitar que esto suceda y pueda disfrutar de los fuegos artificiales de una manera sana, siga los siguientes consejos:

1.- Lea las instrucciones. Es muy importante saber cómo funciona un cohetón o una bomba de colores para conocer cómo manipularlo, hacia dónde dirigirlo y verificar las condiciones en que se encuentra.

2.- Cuidado con la cara y manos: Los especialistas aseguran que mayormente las zonas afectadas por los fuegos artificiales  son el rostro y las manos, donde se producen no sólo quemaduras de segundo o tercer grado sino mutilaciones de miembros o pérdida de ojos por explosiones imprevistas o no controladas.

3.-Hágalo en un lugar abierto: En lugares cerrados, los incendios pueden ocurrir más fácilmente. Recuerde en casas y oficinas hay muebles de madera, cortinas, ropa y artefactos que usan gas y son altamente inflamables.  Sólo encienda los fuegos artificiales sobre una superficie lisa y plana lejos de la casa, de hojas secas y de materiales inflamables. Nunca los lance utilizando contenedores de metal o vidrio.

Fuente: www.estampas.com

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