Cada día es más frecuente que las personas quieran llegar a la perfección a costa de cualquier riesgo, modificando tanto su cuerpo que terminan deformándose a sí mismos, y en los peores casos, poniéndose en riesgo de muerte.

El psicólogo Jaime Sotomayor, jefe de Arraigo en la Universidad Incca de Colombia, explica que el Trastorno Dismórfico Corporal (TDC) refleja problemas emocionales generados por el rechazo de la persona hacia su propio cuerpo y puede afectar a hombres y mujeres. Por ello, son cada vez más frecuentes las personas que eligen el bisturí como camino a la perfección.

Las personas que sufren de TDC se obsesionan por lo que “les hace falta” y no lo que tienen. “Este trastorno puede llevar a la muerte, pues hay personas que se obsesionan tanto por cambiar su apariencia, que si no tienen dinero, no les importa someterse a cirugías con personas inexpertas e inescrupulosas o en sitios inadecuados”, explica Sotomayor.

El TDC solo puede curarse con tratamientos psicoterapéuticos cuyo objetivo es mejorar la autoestima de la persona y que esta reconozca el problema y aprenda a aceptarse, sin importar su apariencia.

Fuente: El Universal

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