La mielofibrosis es un trastorno de la médula ósea que provoca una alteración que hace que la médula se expanda en exceso, como consecuencia de lo cual aparece una fibrosis que va ocupando progresivamente la médula con un tejido parecido al de una cicatriz.

Según explica la doctora María Elena Gil, pediatra y hematólogo, las causas de la mielofibrosis aún no están bien determinadas, aunque sí se conocen factores predisponentes como el contacto con ciertos tóxicos, solventes, benzeno, e incluso las radiaciones.

Una vez que se instala el trastorno en la médula ósea, hay una alteración dentro de las células de la médula que hace que se produzcan células sanguíneas totalmente anormales  y como consecuencia de esta anormalidad aparece una cicatriz en la médula ósea. Además, se dejan de producir glóbulos blancos, rojos y plaquetas.

En una primera fase se producen de una forma exagerada células anormales, glóbulos blancos y plaquetas. Todo se produce de una manera alterada y comienza una destrucción de las células normales hasta que ya, en una fase terminal, no se producen células de ningún tipo.

La mielofibrosis generalmente está acompañada de anemia.

Continúa explicando la doctora Gil que, como la alteración ocurre en médula ósea, otros órganos sustituyen la producción de células sanguíneas normales. Se trata del bazo y del hígado. Y el bazo comienza a crecer de manera desproporcionada y exagerada porque hace su función en exceso.

La mielofibrosis tiene varias fases, la primera fase es asintomática, el paciente no siente nada y muy probablemente aparezcan las alteraciones en algún examen de rutina. Es posible que salgan los glóbulos blancos y las plaquetas elevadas y esto hace que sea referido a un hematólogo.

 

En estadios mas avanzados de la enfermedad, el paciente comienza a tener síntomas que compromenten su calidad de vida. En primer lugar la fatiga, que está asociada a la anemia que acompaña la mielofibrosis  y a otras situaciones que están ocurriendo dentro de la célula, acota la especialista.

 

La mielofibrosis es de muy baja ocurrencia, pero si hay uan alteración de las células sanguíneas y el paciente se remite al hematólogo, éste inmediatamente va a analizar la médula y descubre la mielofibrosis

 

Esta es una enfermedad que no tiene cura, la única posibilidad de cura es un trasplante de médula, pero no todos los casos son aptos para esta opción. En términos de medicamentos, hoy en día hay tratamientos dirigidos a mejorar los síntomas y el crecimiento del bazo.

Aunque es una enfermedad que se produce normalmente en adultos de más de 65 años,  en Venezuela hay pacientes hasta con 24 años de edad. Por eso la recomendación de la especialista es que si una persona se siente continuamente fatigada, sin razón aparente, y tiene bajo conteo de glóbulos rojos, debe solicitar a su médico tratante un examen para descartar mielofibrosis.

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