Durante la adolescencia es la etapa en la que más importa  apariencia física que en cualquier otra de la vida del ser humano. Lamentablemente, no todos tienen un cuerpo delgado o esbelto por ciertos hábitos alimenticios y como un gran número de menores de edad padecen de la obesidad, hoy en A tu Salud te dejamos algunos consejos para que ayudes a tu hijo a perder peso progresivamente.

Aceptación: Ayúdalos a acepta que la situación que viven es un problema, así será más fácil trabajar con ellos.

Busca la causa: Hay que conocer la causa de este padecimiento, si es fisiológico o psicológico. De ser el primer caso, puede que la obesidad sea causa de algún problema en el organismo que le esté provocando el exceso de apetito. En cambio, en el segundo caso, puede tratarse de problemas familiares que repercutan en el pequeño.

Consecuencias: Habla con tu hijo y pregúntale como se siente, por lo general sentirá depresión, baja autoestima y aislamiento, por lo que tendrá un concepto errado de su imagen y sufren muchas burlas por parte de sus compañeros u otras personas.

Reducir alimento:  La familia debe apoyar al adolescente reduciendo la cantidad de ciertos alimentos como las pastas, panes, sal, azúcar, refrescos (carbohidratos), entre otros. Lo recomendable es reducirlos poco a poco, para que el cambio no sea drástico. De ser así, puede que el joven suba de peso nuevamente.

¿Qué puede comer?: El desayuno debe ser bajo en calorías, pero muy nutritivo. Se le puede dar la clara del huevo con dos tostadas de pan integral y un jugo de frutas naturales sin azúcar. A media mañana pueden comer unnafruta o gelatina, en el almuerzo puede consumir una pequeña porción de carbohidratos. A media tarde se puede comer una fruta o un yogurt, y si solía cenar, debe reducirse progresivamente.

Fuente: http://www.elsol.com.bo/

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