Combinar tu estado de ánimo con el ejercicio puede ser una de las maneras más efectivas para lograr motivarte a dejar de lado el sedentarismo. Y es que, si lo que deseas un sábado en la noche es quedarte en casa con un buen libro, no vas a irte de fiesta ¿Verdad?, eso mismo ocurre con el fitness. Prueba las combinaciones que te brindamos hoy y aprovecha tanto las buenas como las malas vibras para ejercitarte.

  • ¿Estás feliz? ¡A correr!: Aprovecha esa energía positiva y sal a trotar por la ciudad o en un parque con muchas áreas verdes. Tu actitud positiva añadirá optimismo a tu paso, haciendo que correr sea más agradable que nunca. Correr aumenta el rendimiento del cerebro, protege tu corazón y casi garantiza una excelente noche de sueño.
  • No estés tan triste, vamos a nadar: Sumergirte en el agua cristalina por un rato alejará aquellos pensamientos de tristeza que no te dejan en paz. Nada haciendo tu estilo favorito, no es necesario que seas una atleta. Solo disfruta del momento, aprovechando ese espacio para trabajar tanto mente como cuerpo.
  • ¿No aguantas el estrés? Practica yoga: Cuando te sientes ansiosa o preocupada, no hay mejor remedio que el yoga. Es un excelente entrenamiento que calma al cuerpo y al alma, liberándote de la tensión y proporcionándote una noche de descanso de calidad. Concéntrate en una respiración profunda y uniforme.
  • Si estas molesta, ¡Kick boxing!: Una clase de cardio de alta intensidad que es perfecta para procesar las emociones de un día duro. Dejarás toda la rabia en el gimnasio y canalizarás ese fuego interior de manera positiva. Eso sí, recuerda escuchar a tu cuerpo, no te presiones en exceso.

Fuente: Imagen del Golfo

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