El instructor y licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, Marc Ordeig, en una jornada sobre fisiología, entrenamiento y alimentación aplicada al CrossFit organizada por la Universidad de Alicante, explico que esta actividad física consiste en “entrenamientos cortos pero muy completos y de elevada intensidad, no especializados, que combinan varios tipos de ejercicios, desde la halterofilia y el movimiento de grandes cargas a grandes distancias, el uso de elementos gimnásticos, por ejemplo: cuerda, anillas o barra”.

Además del condicionamiento metabólico mediante carreras, remo o salto de comba, entre otros.
Probablemente una de las claves para exponer su popularidad es la diversidad de las rutinas, orientadas a ofrecer al atleta estímulos nuevos y a potenciar el aspecto motivacional.

Nutrición

La nutricionista Toni Solà, explicó que por las características de esta disciplina se necesita un aporte nutricional correcto y específico, que depende de la forma física y del tipo de entrenamiento al que se someta cada persona.

Recalcó que es de suma importancia mantener elevados los depósitos de glucógeno muscular, ya que la elevada intensidad del CrossFit tiende a consumir muy rápidamente sus reservas.

Destaca que hay que prestar importancia al consumo de los dos macronutrientes que aportarán lo requerido para que el deportista esté en condiciones físicas y cognitivas óptimas, Como: los hidratos de carbono, las proteínas, cuyo aporte de aminoácidos es vital para evitar el catabolismo muscular y al incremento de glucógeno.

Lo significativo no es solamente cuánta cantidad tomar de cada nutriente sino cómo y cuándo hacerlo, siempre en función de las necesidades de cada deportista. Para ello, lo más conveniente es asistir a un nutricionista y diseñar de forma conjunta una dieta que tenga en cuenta estas premisas.
Solá para este tipo de disciplina aconseja seguir antes de cada evento una dieta rica en hidratos de carbono y moderada en proteínas, baja en grasas y rica en fibra.

El principal reposición nutricional es posterior al ejercicio, para así reforzar los aportes de hidratos de carbono y proteínas. Además de resintetizar los niveles de glucógeno, aumentar el flujo sanguíneo muscular, reducir el daño muscular y paliar la supresión del sistema inmunitario, así como para iniciar la reparación de los tejidos.

Fuente: Elmundo.es

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