Especialistas en el área de dermatología, desde hace años han advirtiendo que los rayos UVA y UVB contribuyen al envejecimiento prematuro de la piel, lo que significa que la moda del bronceado intenso no es beneficiosa para la salud, sino todo lo contrario.

Según los dermatólogos, más del 80% del envejecimiento cutáneo es motivado a la acción solar y, sin embargo, te damos unos tips para que logres lucir un bronceado saludable.

La única forma de deleitarse del sol sin riesgo consiste en proteger la piel de los filtros solares mediante el uso de cremas protectoras. No obstante, las cremas solares no deben utilizarse solamente durante el verano, sino todo el año. Además, es indispensable evitar los rayos solares en las horas en las que éstos inciden de forma más directa, entre las 12:00 y las 16:00 horas.

Para preparar la piel para la exposición prolongada al sol del verano debemos comer adecuadamente, ya que existen alimentos que pueden servir de protección solar al aportar un extra de antioxidantes naturales y bloquear los radicales libres.

Toma nota de estos cinco alimentos que preparan y protegen del poder abrasador del sol:
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Frutas y verduras. Se aconseja aumentar la ingesta de frutas y verduras durante los meses anteriores a la exposición solar, ya que no sólo contienen significativos antioxidantes que pueden ayudar a evitar el envejecimiento cutáneo, sino que, además, contienen una gran cantidad de agua para mantener la piel hidratada.

Cereales. Como el germen de trigo que posee un alto contenido en vitamina E, de gran poder antioxidante, los cereales contienen ácido pantoténico, vitaminas y minerales, siendo un verdadero cóctel de salud para la piel.

Té verde. De gran efecto antioxidante, gracias a su alto contenido en vitaminas A, C, E, selenio y polifenoles, el té verde es la bebida perfecta para hidratarse a la vez que combate los radicales libres.

Zanahorias. El betacaroteno presente en las zanahorias es un derivado de la vitamina A que tiene un efecto protector endógeno y ayuda a obtener un bronceado más rápidamente, dado que activa la melanina. Aparte de estar presente en las zanahorias, también lo contiene una microalga.

Rosa mosqueta ingerible. Un estudio clínico llevado a cabo en 1983 demostró que el aceite de rosa mosqueta ingerido produce una acción renovadora de la piel, ayudando a atenuar el tono de las cicatrices, a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel y a regenerar las quemaduras solares.

Fuente: Nosotras

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