Un equipo liderado por Karen Cruickshanks de la Universidad de Wisconsin, en Madison, analizó los datos de una encuesta de más de 16,400 hispanos, de 18 a 74 años de edad, en Nueva York, Chicago, Miami y San Diego. Los científicos hallaron que el 15% tenían una deficiencia auditiva y más del 8% habían perdido audición en ambos oídos.

El equipo de Cruickshanks informó que los hombres y los adultos a partir de 45 años de edad tenían tasas más altas de deficiencia auditiva, a través de la publicación de la edición en línea del 28 de mayo de la revista JAMA: Otolaryngology – Head & Neck Surgery.

Las posibilidades de padecer una deficiencia auditiva eran más altas cuanto más bajo fueran los niveles de ingresos y de logros educativos, mostró la encuesta. Igualmente se asociaron factores como la exposición al ruido, la diabetes y la prediabetes con la pérdida auditiva.

Los expertos afirman que el estudio resalta la amenaza de pérdida auditiva en las poblaciones hispanas, y posibles maneras de prevenirla.

Arlene Romoff, ex presidenta de la Asociación de Pérdida de Audición (Hearing Loss Association) de Nueva Jersey, afirma que “una buena atención sanitaria, una buena alimentación y un buen ambiente laboral son importantes para promover una buena salud auditiva en todas las poblaciones”.

“Esperamos tratar la deficiencia auditiva como una consideración de atención sanitaria significativa para la población hispana y latina se traduzca en unas mejores pruebas para la deficiencia auditiva también para la población general”, señaló Romof.

El estudio hallo un riesgo especialmente alto en los hombres hispanos, con edades que oscilan a partir de los 45 años de edad, las tasas de deficiencia auditiva eran de alrededor de un 29% para los hombres de origen dominicano, del 41% para los hombres puertorriqueños, casi del 18% para las mujeres de origen mexicano y aproximadamente del 32% para las mujeres de origen hispano mezclado.

¿La genética tiene algo que ver? Eso sigue sin estar claro, según otro experto.

El doctor Darius Kohan, jefe de otología y neurotología en el Hospital Lenox Hill y el Hospital de los Ojos, los Oídos y la Garganta de Manhattan, en la ciudad de Nueva York, se preguntó “¿El déficit auditivo es diferente en la población del estudio debido a factores genéticos o es cultural y está afectado de forma adversa por unos niveles bajos de ingresos y educativos?”.

También cree que hay muchas personas con dificultades de audición que sencillamente soportan la afección.
“Se sabe que aproximadamente 40 millones de estadounidenses se beneficiarían de la amplificación de sus déficits auditivos, pero solo una pequeña fracción busca ayuda”, señaló Kohan.

Romoff se mostró de acuerdo, y añadió que los ingresos a menudo son una dificultad. Además, comentó que el nuevo estudio podría ayudar a que se ofrezca “una cobertura de seguro mejor para los audífonos, que en la actualidad no están cubiertos por Medicare ni por la mayoría de los planes de seguro médico”.

Fuente: Laprensa

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