La ansiedad producida por el estrés es uno de los problemas de la sociedad actual que más resultados negativos logra traernos a nuestra salud. Para controlarla es una buena idea que elijamos por aprender a autorelajarnos en nuestra propia casa. Te enseñamos los principales pasos del proceso.

Comienza por asegurarte de que practicas una respiración abdominal o diafragmática de manera correcta. Para ello, coloca tu mano en el abdomen y nota como sube al inspirar y desciende al expulsar el aire. Luego, presiona suavemente para que el aire de tu abdomen pase a los pulmones y retén el aire unos 2 segundos. A continuación, deja que el aire salga por la boca lentamente. Observarás como los músculos se relajan e incluso escuchas un ligero soplido mientras sale el aire.

Una vez hayas aprendido como hacer esta respiración de forma correcta, ya puedes intentar la técnica de relajación progresiva de Jacobson, ya que todas las sesiones deben iniciarse con tres respiraciones abdominales. A partir de aquí, debes concentrarye en notar como se tensan y relajan cada uno de los grupos musculares de tu cuerpo, siguiendo este orden:

Relajación de cara, cuello y hombros, que se logra ejercitando la frente -arrugándola y tensionando el puente de la nariz-, los ojos -abriendo y cerrando-, la nariz, la boca. Hasta llegar al cuello y la nuca, con los que haremos movimientos de afirmación – negación y derecha-izquierda. Acabamos de relajar esta zona elevando los hombros hasta presionarlos contra el cuello.

El siguiente paso es relajar brazos y manos, contrayéndolos sin mover hasta ver la tensión en brazos, antebrazos y manos. Posteriormente pasamos a las piernas, el tórax, abdomen y región lumbar, si bien es mejor que los ejercitemos sentados en una silla.
Para finalizar con nuestra relajación, debemos ejercitar el estómago, la zona de la cintura y la espalda, levantando los brazos hasta formar un ángulo recto con el antebrazo y llevando los codos hacia atrás.

Fuente: nosotras

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