La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), determinó que el insecticida lindano provoca cáncer.
Este químico fue relacionado con una forma de esta enfermedad denominada linfoma no-Hodgkin; al DDT como “probablemente cancerígeno”, y al herbicida 2,4-D como “posiblemente carcinogénico” en su Grupo 2B, todos ellos para los humanos.
Otro dato es que el Ministerio de la Producción de la provincia de Santa Fe, ya en marzo de 2015 había prohibido al 2,4-D en algunos de sus usos y formulaciones. El 2,4-D se utiliza en segundo lugar, después del glifosato como herbicida para el control de las malezas en los cultivos de granos, en la provincia y en el país.
La declaración de la OMS, este organismo agregó que el lindano “desde el 2009 ha sido prohibido o restringido en la mayoría de los países bajo la Convención de Estocolmo de Contaminantes Orgánicos Persistentes”; que “se hallaron asociaciones positivas entre la exposición al DDT y el linfoma no-Hodgkin, el cáncer testicular y el hepático”, y que la exposición al 2,4-D “induce el estrés oxidativo, un proceso que puede dañar células en el cuerpo, y hay evidencia moderada de que suprime al sistema inmune”.
Carlos Manessi, del Cepronat y referente máximo de la Campaña Paren de Fumigarnos, recibió con beneplácito la determinación de la OMS y consideró: “A esta altura de los acontecimientos es muy importante que se haya pronunciado de esta manera”.
“De todos modos –agregó– debo recordar que ya en la provincia de Santa Fe se dio lugar a un recurso administrativo presentado el año pasado por el que se prohibió el uso del 2-4 D en determinadas formulaciones”.

Fuente: Uno
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