Hoy daremos a conocer la importancia de conservar una correcta respiración a la hora de ejecutar los ejercicios básicos en rangos de fuerza, no solo para «ser más fuertes» sino además para no lesionaros y mantener nuestra salud.

Al ejecutar el movimiento con el menor riesgo posible, lo idóneo es empezar a respirar al principio del movimiento y no soltar el aire hasta terminar una repetición completa, volviendo a respirar al iniciar una nueva repetición. No obstante esta respiración debe ser una respiración abdominal y no torácica, así que vamos a explicar las diferencias entre cada una de ellas.

La idea de respirar ejerciendo una presión intraabdominal, es esencialmente para crear un bloque compacto, de forma que, nuestra columna vertebral quede completamente protegida por la activación de nuestro core, de esta manera evitaremos problemas en la espalda y haremos más fuerza en los movimientos, utilizando nuestro cinturón abdominal.

A diferencia de lo que muchos piensan, que los abdominales no están únicamente para mostrarlos al público y que la gente los vea, sino que son una parte de nuestra musculatura muy importante que nos ayudará a evitar lesiones además de avanzar, no solo en el entrenamiento de fuerza, sino también en otras disciplinas deportivas.

Una respiración torácica,  no se asegura la correcta realización del movimiento y puede producirse una lesión por la no activación del core.

Uno de los complementos más recomendados para añadir a nuestras rutinas deportivas son los movimientos realizados en pilates y el yoga. Ambas disciplinas ayudan a evitar lesiones y a controlar mejor nuestra respiración en las distintas disciplinas deportivas que realicemos.

Fuente: vitonica

Comenta y se parte de nuestra comunidad