La felicidad de un viaje arranca con el proceso mismo de escoger el destino soñado y empezar a pensar en cada detalle para alcanzarlo. Pero para aterrizar estos planes, no está demás acudir a una buena planificación. Para esto incluso se puede acudir a diversas ayudas tecnológicas, como blogs, aplicaciones y hasta comunidades web.

Algunos tips son:

  1. Anticípate. Pero sin necesidad que dejes de lado ninguno de los programas ansiados, puedes viajar a donde desees si se anticipas por lo menos dos o tres meses tu destino. Esta es una ventaja más que suficiente para que puedas valorar una serie de variables indispensables a la hora de hacer maletas. Además te brinda la oportunidad de comprar los tickets de avión a un menor precio.
  2. Decida qué tipo de vacaciones buscas. Si en tu cabeza está la idea de descansar o por el contrario emprender una aventura más extrema. También piensa cuál será la duración del viaje y planificar según la cantidad de días, el dinero que llegarás a necesitar. Si viajas a otro país, busca comprar con tiempo tus divisas, no debes dejar esta actividad para último momento.
  3. Infórmate. Cuando escojas el lugar infórmate cuanto más puedas sobre los atractivos de la zona, las actividades disponibles y los precios promedio. Pregúnteles a tus amigos y familiares que hayan ido al sitio para tener una información más clara, recuerda que ellos son buen termómetro para calibrar tu bolsillo. Si puedes averigua con tiempo el valor del viaje en un par de agencias o por internet, esto te dará luces sobre la conveniencia y necesidad real en gastos.
  4. Aprende cómo moverte. Evaluar las opciones para transportarse nunca está de más, trata de medir en costos cada opción. Si la opción escogida es un auto, agrega los gastos que por lo regular, te genera un vehículo. Por el contrario, si decides emprender tu rumbo en avión o así sea en bus, no descartes acceder a seguros de viaje que puedan cubrir gastos imprevistos por incumplimientos o problemas del proveedor de transporte.
  5. Asegura un techo. Tal vez el costo más elevado después del transporte es el hospedaje. Para que hagas la mejor elección ten siempre muy claro cuánto tiempo pasarás en el hotel, pues si vas a estar en este lugar tan solo para dormir y bañarse puedes tomar la opción de quedarte en algo de menor valor.
  6. Presupueste a diario. Finalmente cuando tengas un aproximado del valor total del viaje, haz un plan día a día de la mano de itinerarios puntuales. Tener un gasto diario promedio nunca estará de más.

Fuente: El Tiempo
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