En la época de  vacaciones, nos gusta caminar y si tenemos hijos, sobrinos, niños a los que cuidar podemos optar por  ir a la montaña con ellos, teniendo presente de que tanto la actividad como los objetivos deben estar especialmente dirigidos a los menores. Desde el punto de vista de la seguridad hay varios aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de planificar y realizar una actividad senderista o de montaña con menores.

A continuación te damos una serie de consejos para llevar a los niños a la montaña

Planificando la actividad:
  • Escoge la actividad asumiendo la edad, experiencia en caminar y motivación de los menores que te acompañan
  • Haz cálculos de distancias, desniveles y horarios habituales.
  • Agrega un extenso margen de tiempo para paradas y descansos extras. Recuerda que para los pequeños la excursión es el mismo camino, no el destino.
  • Intenta escoger rutas interesantes para los pequeños: agua, bosques, leyendas, animales, que no falten.
  • Evita las rutas monótonas o de alta montaña salvo cuando ya posean mucho rodaj.
  • Dispone de un plan alternativo, o sobretodo contempla la posibilidad de quedarte a mitad de camino sin que ello suponga un problema para nadie.
  • Asegúrate de salir con una buena previsión meteorológica.
  • Informa a dónde vas y cuando tienes previsto regresar. Estate especialmente atento a que alguien esté pendiente de vuestro regreso.
  • Involucra a los pequeños en cada paso que hagas: a partir de cierta edad ellos son perfectamente capaces de entender el proceso de planificación.
Equipando los bolsos:

¡Al monte todos con mochila! enséñales en que cada uno debemos llevar nuestro material, y si son muy pequeños o les pesa mucho no dudes en descargarles parte del peso, pero no tanto como para que vayan sin nada. Por poco que lleven serán responsables de ello.

  • Vístete y viste a los pequeños apropiadamente: ropa de abrigo, calzado de montaña, cortavientos, gorra y protección solar no pueden faltar.
  • Si vas a la media montaña ten previsto un extra de ropa para los menores, inclusive gorro y guantes, para cualquier cambio de condiciones meteorológicas imprevisto.
  • Agrega mapa, brújula, GPS si lo tienes y botiquín a tu mochila. Si tus pequeños acompañantes ya tienen cierta autonomía puedes delegar en ellos la responsabilidad de llevar parte de este material.
  • Teléfono móvil con la batería cargada y cargador adicional no puede faltar. Si es viable, investiga antes si en la zona por la que te vas a mover habrá cobertura o cuáles son los lugares más cercanos desde los que dar un aviso, así si os sucede algo sabrás cómo actuar en ese sentido.
  • Agrega agua y comida, como siempre, pero verifica que ésta sea “reponedora” y que la puedas comer cada poco tiempo, si es preciso. Deja a mano algo para picar.
  • Prepara la mochila y la ropa el día anterior, déjalo todo listo, así por la mañana tendrás menos cosas en las que pensar y te moverás más rápido.
  • Llena un poco más tu mochila: cuadernos para guardar hojas, lupas y cazamariposas, prismáticos, guías de interpretación de la naturaleza…La montaña es un aula a cielo abierto.

Fuente: montanasegura

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