Según la OMS, anualmente, más de 800.000 personas cometen un suicidio y muchas más intentan hacerlo, lo que constituye una tragedia para miles de familias y comunidades en el mundo, puesto que las huellas emocionales de un suicidio perduran por años.

El suicidio puede ocurrir en cualquier edad y entorno social, si bien hay grupos más propensos a los intentos suicidas, por ejemplo: los pacientes con trastornos mentales como la depresión y el alcoholismo, más algunos grupos vulnerables a la discriminación, tales como bisexuales, transexuales, intersexuales, homosexuales, entre otros.

Usualmente, el suicidio ocurre por autointoxicación con algún plaguicida, ahorcamiento o con armas de fuego.

Por otra parte, señala la OMS, muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis que menoscaban la capacidad para afrontar las tensiones de la vida, tales como los problemas financieros, las rupturas de relaciones o los dolores y enfermedades crónicos.

Además, las experiencias relacionadas con conflictos, desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento están estrechamente ligadas a conductas suicidas.

Para la Organización Mundial de la Salud que los suicidios son prevenibles, por lo cual exhortan adoptar algunas medidas:

  • restricción del acceso a los medios de suicidio (por ejemplo, plaguicidas, armas de fuego y ciertos medicamentos)
  • información responsable por parte de los medios de comunicación
  • introducción de políticas orientadas a reducir el consumo nocivo de alcohol
  • identificación temprana, tratamiento y atención de personas con problemas de salud mental y abuso de sustancias, dolores crónicos y trastorno emocional agudo
  • capacitación de personal sanitario no especializado, en la evaluación y gestión de conductas suicidas
  • seguimiento de la atención dispensada a personas que intentaron suicidarse y prestación de apoyo comunitario.

Actualmente, según señala la OMS, pocos países han incluido la prevención del suicidio entre sus prioridades sanitarias, y sólo 28 países han notificado que cuentan con una estrategia nacional de prevención del suicidio.

Por esta razón se celebra anualmente, cada 10 de septiembre, el Día Mundial del NO SUICIDIO, para aumentar la sensibilidad de la comunidad y superar el tabú para que los países avancen en la prevención del suicidio.

Fuente: OMS 

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