Una teoría también admitida por el profesor adjunto del Departamento de Psicología y Miembro del Instituto de la Personalidad e Investigación Social Frank Sulloway y el profesor de Psicología de la Universidad de Columbia Británica, Delroy Paulhus quienes se fundamentan en que el orden de nacimiento de la persona tiene un efecto en el desarrollo de su personalidad.

Se cree que ese dato es tan importante como el género y la genética, según afirman los profesionales que se adhieren a esta teoría, “no existen dos niños que tengan los mismos padres, aunque pertenezcan a la misma familia, ya que los padres son diferentes con cada uno de sus hijos”.

Tipos de hermanos
Mientras que el primogénito goza de privilegios incuestionables, también pasa por el malestar de sentirse como príncipe destronado, el segundo hermano se acompleja por no ser como el primero y sufre de la impotencia de no poder hacer nada por cambiarlo, aunque esta situación termina jugándole a favor, ya que luego se adaptará con gran facilidad a los diferentes roles que le tocará desempeñar en su vida.
Por su parte, los hermanos menores pueden ser seguros, maduros y precoces por el solo hecho de haber tenido siempre en su entorno a personas mayores como ejemplos a seguir.

En general, el hijo mayor está programado para ser excelente y alcanzar grandes logros. Son exigentes, precisos, les encanta prestar atención a los detalles, a tomar el mando y tienen la necesidad de ganar y salir victoriosos en todo.

El hijo del medio es criado para que sea comprensivo, social y conciliador. A menudo se siente relegado por creer que la atención de sus padres está dedicada al hijo mayor o al menor. Este tipo de pensamientos puede dejar huellas que terminan siendo un reflejo de su personalidad rebelde y competitiva. El rasgo personal que los caracteriza es opuesto a la del hermano mayor o menor ya que generalmente, ante una situación toma la decisión opuesta a sus hermanos para diferenciarse y ganar la atención de sus padres. Esta actitud les permite ver varios aspectos de un mismo problema. No tienen dificultades para actuar en equipo, son confiables, constantes y leales.

El hermano más pequeño será el que busque continuamente atención desarrollando una personalidad simpática y seductora. Son los más independientes y libres, gracias a que sus padres al tener más experiencia y menos tiempo para brindarles atención, también les exigen menos responsabilidades.
El hecho de ser el menor, les otorga el beneficio de las menores responsabilidades, por lo cual tienden a generar un estilo más creativo y relajado. Generalmente, son los peores alumnos, los más alegres de la clase y el alma de las fiestas.

El hijo único tiene una posición compleja en una familia. Sin hermanos que compitan con él, acaparará toda la atención de sus padres durante toda su vida. Ellos se caracterizan por ser muy maduros para su edad, perfeccionistas, responsables, líderes y por sentirse más cómodos con adultos que con otros niños. Desarrollan más su intelecto, ya que van generando ciertas habilidades como el ingenio y la creatividad.

Fuente: República
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