La lavanda es un arbusto de hasta 70 cm, este pertenece a la familia Lamiaceae, y que crece a lo largo de la cuenca del Mediterráneo. Hay muchas ventajas que se derivan de la utilización de esta planta. Por ejemplo, la infusión de lavanda es calmante, relajante y ayuda al sueño.

El efecto calmante, incluso afecta a los intestinos, de hecho, en caso de problemas con las bacterias intestinales puedes tomar una o dos veces al día 3 gotas de aceite de lavanda en un terrón de azúcar o un pedazo de pan.

Aunque es importante que sepas que no debes excederte de las dosis recomendadas, de lo contrario correrás el riesgo de irritación de las membranas mucosas, fatiga y mareos.

Si tienes problemas o dolores reumáticos y contracturas en las articulaciones, el alcohol de lavanda puede ser una excelente ayuda, y lo puedes encontrar en una farmacia o tienda de alimentos saludables. Pero si lo que tienes son problemas circulatorios es mejor un agradable baño de lavanda. Para prepararlo hierve un litro de agua, añade 50 gramos de lavanda y deja reposar durante 10 minutos. Luego cuela el té y vierte en la bañera con agua a una temperatura de 38 °, y toma un baño de unos 15 minutos.

También es muy interesante el efecto de la lavanda en los niveles de glucosa en la sangre, esta planta logra aumentar la liberación de azúcar por el hígado. Dos gotas de aceite esencial 15 minutos antes de las comidas ayuda a disminuir el apetito.

Fuente: Nosotras
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