El primer viernes de octubre se celebra el Día Mundial de la Sonrisa, una fecha feliz y emotiva que tiene como fin resaltar la importancia de ver el lado positivo de la cosas y de la vida.

Esta celebración nace en 1999 gracias a Harvey Bally, el famoso publicista creador del Smiley (cara sonriente), quien tuvo la intención de que al menos una vez al año se repartan sonrisas en todo el mundo sin importar los problemas que engloban a la sociedad.

La sonrisa y la salud están estrechamente ligadas a la felicidad y el bienestar, ayuda a hacer nuevos amigos y le permite a las personas tener una vida más sana. Cuando reímos y sonreímos, se producen una serie de cambios fisiológicos en el cuerpo, usualmente, sin que estemos conscientes de que esto ocurra.

Libera endorfinas: cuando sonríes tu cuerpo libera endorfinas y serotoninas, fortalece tu sistema inmune y tus defensas.

Es un gran ejercicio: la risa es uno de los ejercicios físicos más efectivos. Una sesión de risas de 20 segundos equivale a tres minutos de actividad cardiovascular intensa, quema 25 calorías y pone en movimiento cerca de 400 músculos.

Ayuda a tu salud: reír contribuye a disminuir los niveles de colesterol en la sangre, hace que los pulmones transporten más aire y promueve una mayor oxigenación de los órganos y células, de ahí que la piel se luzca más lozana y tersa.

Aumenta tu confianza: una persona alegre es considerada más segura, con más autoestima y genera más confianza en los demás. Una de las mejores maneras de realizar un primer contacto con alguien, es sonriendo.

Mejora la digestión: al reír se produce un masaje interno en el diafragma que facilita la digestión, ayuda a reducir ácidos grasos y mejora la salud de los intestinos. Una carcajada relaja los órganos del rostro, tórax y abdomen.

Te hace vivir más: está comprobado que las personas que ríen a menudo suelen vivir más tiempo y son más felices que quienes no lo hacen. Quienes sonríen a menudo son personas más positivas, afrontan mejor los inconvenientes y se enferman menos.

Protege tu corazón: al reír, el tejido que recubre los vasos sanguíneos se expande y eso hace que no se formen coágulos. Asimismo, cuando sonríes, mejora la circulación sanguínea y se equilibra la tensión, dos factores claves para prevenir las enfermedades cardiovasculares.

Libera el estrés: el buen humor es fundamental para evitar somatizar enfermedades. Luego de reírte, llega una sensación de calma que contribuyen calmar el nerviosismo, las preocupaciones y la tensión.

Fuente: Internet 

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