La lechina o varicela es una enfermedad infecciosa originada por un grupo de virus llamado herpes. La mayoría de niños obtiene la varicela a muy temprana edad.







Si tu bebé esta en esta situación, es significativo que no caigas en pánico, pues la lechina es una enfermedad normal y mientras más pronto le dé a tu hijo, mejor.

Primeros síntomas de la varicela

La lechina empieza con síntomas leves similares a la gripe:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Náusea
  • Pérdida de apetito
  • Pequeñas manchas rojas por todo el cuerpo

El tratamiento médico más frecuente para atacar la lechina es el paracetamol, con el podrás ayudar a bajar la fiebre y el dolor. Mantén siempre a su hijo con ropa fresca, de preferencia que sea de algodón, para conservar lo más fresca posible la piel.

Remedios caseros para la comezón de la varicela

Probablemente tú ya has escuchado de esos famosos remedios que decía la abuelita para aliviar la comezón de la varicela, pero si nunca habías escuchado hablar de ellos, entonces sigue leyendo, y a continuación descubrirás los  mejores remedios caseros para la comezón de la varicela.

Bicarbonato de sodio

En un vaso de agua añade media cucharadita de bicarbonato de sodio, disuelve y aplica esta mezcla con una esponja. Verás que rápido desaparece la irritación en la piel.

Vinagre

El vinagre ayuda a cicatrizar las heridas producidas por rascarse las costras de lechina. Vuelca media taza de vinagre en un balde de agua, de preferencia que sea agua caliente, y deja reposar la mezcla del vinagre con el agua. Baña a tu hijo con esta mezcla y muy pronto dejará de rascarse.

Miel

La miel de abeja pura logra ayudar a la cicatrización de la piel, al grado de volverlas invisibles. Para conseguir desaparecer estas marcas, debes aplicar la miel en la zona afectada, por lo menos tres veces al día.

Avena

Este es, sin duda, el remedio natural más sugerido por todas las abuelitas, ya que la avena posee grandes poderes curativos en cuanto a las lesiones originadas por la comezón por varicela. Toma dos tazas de avena y muélelas hasta quede un polvo fino. Vierte el polvo de avena en dos litros de agua y deja reposar 15 minutos. Pon esta mezcla en una bolsa de tela y ata la parte superior para que no se derrame. Coloca la bolsa en una tina de agua tibia y disfruta de un baño de avena que suministrará gran alivio a la molesta comezón.

Fuente: Imujer

 También puedes consultar: 

Remedios contra la caída del cabello

Remedios naturales contra la cistitis







Comenta y se parte de nuestra comunidad