Los riñones sanos limpian la sangre suprimiendo el exceso de líquido, minerales y desechos. Asimismo producen hormonas que conservan sus huesos fuertes y su sangre sana. Pero si los riñones están lesionados, no funcionan educadamente. Logran acumularse desechos peligrosos en el organismo. Puede elevarse la presión arterial. Y el cuerpo puede retener el exceso de líquidos y no producir suficientes glóbulos rojos. A esto se le conoce como insuficiencia renal.

Síntomas

Especialistas en Urología de la Clínica Dam de Madrid, atribuyen los siguientes síntomas a insuficiencia renal aguda

  • Heces con sangre
  • Mal aliento
  • Tendencia a la formación de hematomas
  • Cambios en el estado mental o en el estado de ánimo
  • Inapetencia
  • Disminución en la sensibilidad, especialmente en las manos o en los pies
  • Fatiga
  • Dolor de costado (entre las costillas y las caderas)
  • Temblor en la mano
  • Hipertensión arterial
  • Sabor metálico en la boca
  • Náuseas o vómitos que pueden durar días
  • Hemorragia nasal
  • Hipo persistente
  • Sangrado prolongado
  • Crisis epiléptica
  • Movimientos letárgicos y lentos
  • Hinchazón generalizada por retención de líquidos
  • Hinchazón de tobillos, pies y piernas
  • Cambios en la micción
  • disminución de la cantidad de orina
  • micción excesiva durante la noche
  • suspensión de la micción por completo
Causas

Existen numerosas causas posibles de daño a los riñones, tales como:

  • Necrosis tubular aguda (NTA)
  • Enfermedad renal autoinmunitaria, como:
  • Síndrome nefrítico agudo
  • nefritis intersticial
  • Disminución del flujo sanguíneo debido a presión arterial muy baja, lo cual puede resultar de:
    • Quemaduras
    • Deshidratación
    • Hemorragia
    • Lesión
    • shock séptico
    • enfermedad grave
    • cirugía
  • Trastornos que causan coagulación dentro de los vasos sanguíneos del riñón, como:
    • síndrome urémico hemolítico
    • púrpura trombocitopénica idiopática (PTI)
    • hipertensión maligna
    • reacción a transfusión
    • esclerodermia
  • Infecciones que causan lesión directamente al riñón como:
    • pielonefritis aguda
    • septicemia
    • Complicaciones del embarazo, como:
    • desprendimiento prematuro de placenta
    • placenta previa
    • Obstrucción de las vías urinarias
Pruebas y exámenes

Diversos pacientes con enfermedad renal presentan hinchazón corporal a causa de la retención de líquidos. El médico puede oír un soplo cardíaco, crepitaciones en los pulmones u otros sonidos anormales al auscultar el corazón y los pulmones con un estetoscopio.

Los resultados de los exámenes de laboratorio pueden cambiar repentinamente (en cuestión de unos pocos días a 2 semanas). Dichos exámenes pueden incluir:

  • BUN
  • Depuración de la creatinina
  • Creatinina en suero
  • Potasio en suero
  • Análisis de orina

Una ecografía renal o abdominal es el examen predilecto para diagnosticar una obstrucción en las vías urinarias. Las radiografías, la tomografía computarizada o la resonancia magnética del abdomen igualmente logran indicar si hay una obstrucción.

Los exámenes de sangre consiguen ayudar a revelar las causas de fondo de la insuficiencia renal. La gasometría arterial y el análisis bioquímico de la sangre pueden mostrar acidosis metabólica.

Tratamiento

Una vez que se localiza el origen, el objetivo del tratamiento es reponer el funcionamiento de los riñones e impedir que el líquido y los residuos se almacenen en el cuerpo, mientras estos órganos sanan. Generalmente es preciso perdurar una noche en el hospital para el tratamiento.

La cantidad de líquido que usted beba se limitará a la cantidad de orina que pueda originar. Le dirán lo que puede o no comer con el fin de disminuir la acopio de toxinas que los riñones regularmente eliminarían. Es probable que requiera consumir una dieta rica en carbohidratos y baja en proteínas, sal y potasio.

En algunos casos se requiere de antibióticos para tratar o prevenir la infección. Se pueden emplear diuréticos para ayudar a eliminar el líquido del cuerpo.

Se administrarán medicamentos por vía intravenosa logran ayudar a controlar los niveles de potasio en la sangre.

En casos puntuales, tal vez se requiera de  diálisis. Este es un tratamiento que hace lo que normalmente hacen los riñones: eliminar los desechos dañinos, la sal extra y el agua del cuerpo. La diálisis puede salvarle la vida si los niveles de potasio están peligrosamente elevados

Fuente: Clinicadam / Medlineplus

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