Por Yamileth Angarita 

Es muy común ver cómo un niño se frota su ojo y, sin darle mayor importancia, el adulto decirle: ‘no sigas, eso es que tienes sueño, anda a dormir’. Pero son pocas las ocasiones cuando esa persona adulta se detiene a indagar bien qué le ocurre al niño para que llegue a presionar de esa manera su ojo. Quizás esté padeciendo una lesión o enfermedad ocular de cuidado.



El médico oftalmólogo Tomás González señala que hay que estar pendiente de las alergias oculares en los ojos de los niños y los defectos refractivos. Afirma que los niños actualmente, entre el 90 y 95 por ciento de los casos, están presentando alergias oculares asintomáticas. Describe que generalmente se trata de niños que pasan horas frente a la computadora, o jugando con un aparato electrónico digital, en condición de poca o ninguna luz alrededor y muy concentrados en la pantalla, lo cual hace descender la frecuencia del parpadeo. “El ojo comienza a secarse, además tienen un componente alérgico, la luz no es la adecuada, entonces comienzan a estrujarse los ojos”, dice.

niño con ojos enrojecidos

En cuanto a las alergias, menciona que las más comunes son conjuntivitis alérgicas. “Los ojos se les ponen rojos, los niños se comienzan a apretar los ojos y a frotárselos bruscamente”.

“En los años que tengo de experiencia dando consulta, he visto cómo los niños han transformado las córneas, cómo se las van deformando de tanto apretárselas. Entonces estamos comenzando a ver problemas astigmáticos mucho más severos que los que comenzamos a ver años atrás”, advierte.

Esa acción natural que hace el niño al presionar su párpado, puede comenzar a producir daños severos en el órgano ocular. “Es la forma que ellos tienen de protegerse. Al apretarse el ojo, están exprimiendo el párpado, las glándulas que están en el párpado que secretan más grasa y hacen que la película lagrimal sea más estable, eso es lo que sucede”, explica el especialista.

“Como la córnea es un tejido que está en crecimiento, es decir, es altamente modificable, moldeable, un niño al frotarse muy fuerte los ojos origina una especie de deformación de la córnea. Entonces aparece un defecto visual que se llama ‘astigmatismo’, con grados de 3 o 4 dioptrías, demasiado alto para ser un niño. Estamos hablando de defectos refractivos altos, con deformación de las córneas, que hay que corregir con lentes, además de por supuesto tratar el problema de la alergia”, dice el oftalmólogo Tomás González.

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Los defectos refractivos son alteraciones del ojo como un conjunto óptico, el cual carece de eficiencia para redirigir los rayos de luz, hasta la retina, estructura que permite un adecuado enfoque visual. Entre los defectos más comunes están la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, siendo este último el de mayor registro en la población mundial.

Se considera que más del 70 por ciento de la población tiene algún tipo de los problemas refractivos antes mencionados, manifestándose con síntomas como lagrimeo, enrojecimiento ocular, cansancio visual, dolor de cabeza, molestia  la luz, entre otros que afectan la calidad de vida y visibilidad del paciente.

La miopía, la hipermetropía y el astigmatismo se deben comúnmente a una deformación específica de la córnea.

Por otra parte, también destaca que tras la experiencia de sus consultas médicas, “generalmente las alergias oculares están relacionadas con problemas rinosinosales: alérgenos en las almohadas, los peluches, las mismas condiciones ambientales, el humo, el ambiente en el preescolar, todo eso está presentando condiciones que hacen más susceptibles a los niños de sufrir de problemas rinosinosales y alergias oculares”.

niño con alergia nariz

Ciertamente, una alergia ocurre cuando el sistema inmunológico del cuerpo reacciona a algo que es normalmente inofensivo, llamado alérgeno. Cuando un alérgeno entra en contacto con el ojo, ciertas células del ojo (llamadas mastocitos o células cebadas) liberan histamina y otras sustancias para combatir el alérgeno. Esta reacción hace que sus ojos se tornen rojos, y que haya comezón y lagrimeo.

Muchas alergias oculares son una respuesta del cuerpo a los alérgenos presentes en el aire – en zonas interiores o abiertas – tales como el polvo, la caspa animal, el moho o el humo.

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Como recomendación muy básica, en opinión del oftalmólogo, desde la misma infancia hay que comenzar a usar los lubricantes oculares: “una gota de lágrimas artificiales basta, ya que también estos demuestran una gran afición al uso de los aparatos electrónicos digitales. Además, tratarle las condiciones de base, tratarle las alergias y ponerle lubricante ocular”.

En cuanto a la fatiga ocular que la exposición a aparatos digitales pueda estar produciendo en el niño, el galeno señala también que, además de colocarle gotas artificiales para lubricar su córnea, “lo primero que hay que hacer es procurar que tengan un sitio placentero para jugar (con el aparato electrónico). En un lugar bien iluminado, donde se sienta cómodo y juegue ahí. Porque no es solo que manifieste que le duelen los ojos, sino también seguro dice que le duele la cabeza, la espalda, y eso es porque probablemente tiene el cuello hiperextendido al estar acostado en el piso y adoptar una mala postura al jugar”.

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examen oftalmológico de niña

Finalmente, el especialista oftalmólogo no escatima esfuerzo en reforzar la importancia de la visita temprana al especialista médico.  “La primera visita al oftalmólogo debería ser cuando el niño va a entrar al kínder, más o menos a los 3 años. De hecho, muchos preescolares están pidiendo evaluaciones oftalmológicas cuando el niño va a entrar. Lástima que eso no se ha generalizado”, reflexiona.

Agradecimiento:

Tomás González, médico oftalmólogo. Instituto de Otorrinolaringología y Oftalmología

Teléfonos: 0212-5517555 / 7684 Ext. 310

tgonzalez3000@yahoo.es

TWITTER: @catarataglaucom

Fuentes: geteyesmart.org y bogotalaser.com



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