Cuidar de nuestra salud emocional nos hará sentir mejor con nosotros mismos y con nuestra vida en general. Conjuntamente, mejorará tu destreza para conectarte con otros y crear relaciones reveladoras.

La calidad de nuestros pensamientos establece la calidad de nuestras emociones. Por ende, las emociones forman nuestra calidad de vida; gobiernan nuestras acciones (o falta de acciones) que, al mismo tiempo, establecen los resultados que producimos en la vida. En otras palabras, la vida que tenemos refleja los pensamientos que giran en nuestra mente.

  • Piensa en un recuerdo de un escenario encantador: Puede ser un paisaje de tu infancia o una experiencia nueva. Conéctate con ese recuerdo y con los sentimientos positivos que percibiste en ese instante. Al mismo tiempo de sentir una conexión con la imagen, crearás un vínculo con la experiencia y recrearás los mismos sentimientos y emociones.
  • Camina con propósito: Paraliza todo lo que estás haciendo, levántate y camina lentamente; siente cada movimiento de tu pie y de tus piernas con cada paso que des. Al enfocarte en este proceso, colocarás tu mente en blanco y todas las emociones negativas, sencillamente desaparecerán. Realizar una caminata con propósito mejorará tu capacidad para concentrarte y para relajarte. Y no te preocupes, no precisas más que tres o cinco minutos de esta actividad.

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  • Dile a sus seres queridos que los quieres: El amor y la amistad requieren ser expresados. Tómate tu tiempo para sentir ese vínculo y hazte el compromiso de hablarles, mandarles un mensaje o escribirles una carta de cariño. Puede ser un pariente o un amigo, lo significativo es que compartas tus sentimientos y aprecies su presencia en tu vida. Es más, si alguien hizo algo lindo por ti hace poco, exprésale tu gratitud ahorita mismo.
  • Escucha música: Localiza un rincón cómodo de tu oficina u hogar para sentarte y colocarte los audífonos. Oír música es relajante, fundamentalmente si te concentras en los sonidos y la letra.
  • Concéntrate en tu misión: ¿Te has dado cuenta que tu voz es la única y que el mundo requiere su contribución? Concéntrate en esa específica contribución y halla tu misión en la vida. No precisamente tiene que ser algo grande, si solamente le darás un poco más de vida a este mundo, ¿qué tiene de malo?.

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Fuente: Informadormx

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