Preparar a patólogos y radiólogos en la detección del cáncer a través de estudios por imágenes demanda años de clases y prácticas, pero un nuevo estudio manifiesta que las palomas pueden atinar tanto como esos profesionales con la ayuda de un poco de comida.

Los resultados hacen pensar que esas aves, en el futuro, podrían asistir a los patólogos y a los radiólogos en los estudios de las nuevas tecnologías para analizar miles de imágenes.

«Si me muestran 10 imágenes, las puedo ver bien», expresó el doctor Richard Levenson, del Centro Médico de la University of California, en Sacramento. «Pero si me muestran 10.000 imágenes, me irrito. Los pájaros no se pueden dar ese lujo», añadió. Levenson pensó en experimentar con aves al conocer el trabajo del equipo de Edward Wasserman, de la University of Iowa, que había hallado semejanzas de la memoria visual entre las palomas y los seres humanos. Esa memoria es la que manejan los patólogos y los radiólogos para determinar qué es o no un tumor en una imagen.

Levenson trabajó con Wasserman para el nuevo estudio, en el que se emplearon tres pruebas. En cada experimento, se le manifestaba a un grupo de palomas distintas imágenes: muestras de tejido mamario con y sin masas tumorales, imágenes mamográficas con y sin calcificaciones pequeñas e imágenes mamográficas con masas tumorales benignas y malignas.

Las aves aprendieron a detectar el cáncer y las calcificaciones que lograban estar asociadas con la enfermedad. Lo hicieron durante varios días con ayuda de comida como recompensa cada vez que elegían el botón correcto para señalar la imagen con o sin cáncer.

Para asegurarse de que las aves no memorizaban las imágenes, el equipo manejó nuevas imágenes.

Con las imágenes de las muestras de tejido, las precisión de las palomas creció del 50 % (o probable) al 85 %  en 15 días. Con las nuevas imágenes obtuvieron el mismo rendimiento. En general, las aves demostraron tener un 99 % de precisión en la descubrimiento del cáncer en las muestras de tejido.

«Demostraron ser patólogos extremadamente buenos», explicó Levenson. La precisión de las aves con las imágenes mamográficas con calcificaciones aumentó del 72 al 84 % con el entrenamiento. Las palomas no pudieron diferenciar los tumores benignos de los malignos en las imágenes mamográficas.

En PLOS ONE, el equipo publica que la precisión de las aves varió al manejar las imágenes de las muestras de tejido cuando cambiaba el color y el brillo.

Esto, para los autores, sugiere que las palomas serían un recurso efectivo y asequible para revisar imágenes al evaluar la precisión de las nuevas tecnologías y los nuevos tipos de imágenes.

Fuente: Noticiasyahoo

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