Para considerar un problema de obesidad, la persona debe tener un Índice de Masa Corporal (IMC) de 30, lo cual puede ser sencillamente detectable en los controles de nutrición.

México ocupa el primer lugar en obesidad infantil a nivel mundial por encima de otros países como Estados Unidos

La obesidad infantil es una dificultad multifactorial, pero se ha observado que la alimentación que la mujer embarazada lleva durante la gestación interviene en la predisposición a desarrollo de esta condición en el infante, dijo la experta Lucero Rodríguez Gudiño.

La coordinadora de Educación e Investigación de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) expuso que “si en mi embarazo consumo mucha azúcar, que se conoce como glucotoxicidad, ya le estoy heredando esa toxicidad”.

“La alimentación de la mamá en el embarazo es un factor importante, desde ahí estamos propiciando que el niño tenga más predisposición a ser obeso”, recalcó la especialista en Endocrinología.

Reveló que para considerar una dificultad de obesidad, la persona tiene que tener un Índice de Masa Corporal (IMC) de 30, lo cual puede ser sencillamente detectable en los controles de nutrición que ofrecen las Clínicas y Unidades Hospitalarias del IMSS, desde el nacimiento hasta la niñez, la adolescencia y en edades adultas.

Recordó que en la actualidad México ocupa el primer lugar en obesidad infantil a nivel mundial por encima de otros países como Estados Unidos; aunque, también a nivel global se localiza entre los últimos países que brindan lactancia materna exclusiva.

Lo anterior, expresó, también interviene en el desarrollo de obesidad infantil y otras enfermedades en el infante

“El amamantar es un factor de prevención para obesidad, diabetes y otras enfermedades crónicas. La última Encuesta Nacional de Salud arrojó un incremento del 40 por ciento en obesidad infantil, es dramático” declaró Rodríguez Gudiño.

Subrayó que los problemas emocionales derivados de conflictos en la familia, “bulliyng” u otro tipo de violencia a la que pueden verse expuestos en la niñez, es del mismo modo otro detonante que puede causar conductas alimentarias anormales en el infante.

“En una mente sana, va a haber un cuerpo sano. La obesidad infantil es una preocupación de las instituciones de salud, debemos estar consciente de que todo se gesta en la familia que puede ser generadora de salud como de enfermedad”, indicó.

La experta del IMSS Jalisco resaltó que los niños en edades adultas y ciertamente prematuras pueden desarrollar enfermedades crónico degenerativas que los lleven inclusive a fallecer a edad muy temprana.

Añadió que la lactancia materna debe ser exclusiva hasta los seis meses de vida, y a partir de ese instante se deben introducir alimentos preparados a modo de papillas naturales con contenidos de verduras y frutas conforme a lo permitido en la edad del infante de acuerdo con la valoración pediátrica y nutricional.

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Fuente: Amqueretaro