El sexo anal es una práctica muy frecuente en nuestros días y se ha practicado durante siglos en todo el mundo. Aunque muchas mujeres todavía rechazan esta práctica por prejuicios, timidez, pudor o sencillamente por desagrado, muchas mujeres lo realizan y disfrutan con ella, por lo que deseamos dar unos consejos acerca de lo que no se debe hacer si queremos deleitarse de una sesión de sexo anal sin riesgos:

La protección: es muy importante utilizar preservativo en todos los casos que pueda existir riesgo de contagio. Esto es, relaciones esporádicas o chicos de los que desconoces su rutina sexual.

Para practicar sexo anal, lo mejor es que uses siempre un lubricante para facilitar la tarea y no sintáis ningún dolor.

Jamás hay que practicar el sexo anal por complacer a la pareja, se debe hacer porque deseas disfrutar. Si no es consentido, jamás será un acto placentero.

A la hora de la penetración no puedes estar tensa ya que puede doler, por lo que se puede utilizar además de un lubricante, un dedo o el mismo pene.

Debes avisar al chico que no penetre de manera rápida y brusca, sino suave y lenta. Los juegos previos son esenciales, por lo que hay que tomarse su tiempo y disfrutar sin estrés.

Aunque sea tu pareja estable, lo mejor es utilizar preservativo debido a que la mucosa rectal es una vía directa de bacterias y virus.

No se puede hacer penetración vaginal después de anal, ya que es peligroso y puede contaminar la vagina con flora bacteriana, y si utilizas condón, lo mejor es cambiarse el condón para continuar con el sexo vaginal.

Y si nunca has practicado sexo anal, lo mejor es informarse para que conozcas al respecto y así se tomen las medidas de prevención necesarias.

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Fuente: Nosotras

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