La hierba de San Juan o St. John’s Wort  se utiliza más comúnmente para el tratamiento de la depresión y las afecciones que a veces acompañan a la depresión tales como la ansiedad, el cansancio, la pérdida del apetito y la dificultad para dormir. Ya que hay una fuerte evidencia científica que indica que es eficaz para el tratamiento de la depresión de grado leve a moderado.

Igualmente se utiliza para las palpitaciones del corazón, el mal humor y otros síntomas de la menopausia, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y el trastorno afectivo estacional (TAE).

Se ha comprobado el uso de la hierba de San Juan para el agotamiento, como ayuda para dejar de fumar, para la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica (SFC), para las migrañas y otros tipos de dolor de cabeza, para los dolores musculares y de los nervios y para el síndrome de colon irritable. Del mismo modo se utiliza para el cáncer, el VIH/SIDA y para la hepatitis C.

Se puede realizar un aceite a partir de la hierba de San Juan. Algunas personas emplean este aceite a la piel para el tratamiento de moretones y rasguños, para la inflamación y el dolor muscular, para las quemaduras de grado uno, las heridas y las mordeduras de insectos, para las hemorroides y el dolor de nervios. Pero el aplicar la hierba de San Juan directamente sobre la piel es arriesgado. Ya que puede originar una gran sensibilidad a la luz solar.

Los ingredientes activos de la hierba de San Juan pueden ser desactivados por la luz. Por esa razón muchos de los productos están envasados en recipientes de color ámbar. El color ámbar ayuda, pero no ofrece protección total contra los efectos nocivos de la luz.

También puedes consultar: 

Fuente: NLM

Comenta y se parte de nuestra comunidad